Si el presente es de lucha, el futuro es nuestro" (Ernesto "Che" Guevara)+++++Ser joven y no ser revolucionario es una contradicción hasta biológica (Salvador Allende)+++++Por el engaño se nos ha dominado más que por la fuerza (Simón Bolívar)+++++El ejecutivo del Estado moderno no es otra cosa que un comité de administración de los negocios de la burguesía (Karl Marx)+++++La religión no es más que el reflejo fantástico de los poderes externos que dominan la existencia cotidiana (Friedrich Engels)+++++El viejo mundo se muere. El nuevo tarda en aparecer. Y en ese claroscuro surgen los monstruos (Antonio Gramsci)
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miércoles, 31 de octubre de 2012

¡Del “estado social” a la dictadura del proletariado!

Autor: Vlahovic

Una de las más notorias y significativas manifestaciones de la crisis del capitalismo se refleja en la rápida aceleración del proceso del desmontaje del así llamado “estado social”. Este proceso que con distinta intensidad dura ya varios decenios, en los últimos años ha recibido un fuerte impulso en forma de pasos económicos y políticos hacia la “recuperación de la estabilidad financiera”, “reducción del déficit presupuestario”, “saneamiento de la economía” etc. “Medidas inevitables” a las que la gran burguesía recurre habitualmente en los tiempos difíciles, con el fin de no solo conservar, sino fortalecer su dominio. En muchos países de Europa Occidental, como Francia, Grecia, Portugal, Inglaterra el nuevo viraje radical de las clases gobernantes hacia el neoliberalismo provocó la enérgica respuesta de los trabajadores, que se opusieron a la intención de las autoridades de quitarles la porción de turno de los beneficios sociales. Sin embargo las huelgas, manifestaciones masivas y otras formas de protesta de momento no han tenido resultados: el gobierno de Sarkozy ha aumentado la edad de prejubilación a 62 años, Grecia aceptó el programa de “estabilización financiera” impuesto por la UE, los presupuestos de Irlanda sufrieron unos drásticos recortes etc. Está claro que la correlación de las fuerzas de clase hoy en el mundo imperialista no juega a favor de los trabajadores. La burguesía europea y norteamericana que domina totalmente el planeta desde la desintegración de la URSS, sin grandes dificultades, apenas recurriendo a la violencia, logra vencer la aislada resistencia del débilmente consolidado enemigo de clase. Comparada con el decidido y seguro de sí mismo gran capital, que paso a paso impone la línea que le conviene, la izquierda occidental, tanto la oficial “social-demócrata”, como la izquierda “antisistema” aparece a todas luces como lamentable, incapaz y aplastada. Es claramente incapaz de encabezar el creciente descontento de las masas amplias y encauzarlo hacia la lucha anticapitalista. Es incapaz de ofrecer un programa alternativo, cuyo contenido principal no sean los pasos paliativos “para salir de la crisis”, sino la ruptura radical con la ideología liberal dominante y el llamamiento a la rotura revolucionaria del sistema social podrido, para el que la “crisis” hace tiempo que se ha convertido en estado natural. El vector principal de la lucha política e ideológica de las fuerzas de izquierda en los países capitalistas ricos no va dirigido hacia la destrucción y la supresión del orden económico y de clase dominante, sino a la conservación de aquellos beneficios sociales que este orden todavía ofrece a los trabajadores asalariados. La suma de estos todavía garantizados beneficios se suele llamar “el estado social”. Para ver si la lucha por los restos del estado social tiene alguna posibilidad de éxito, de si este juego vale la pena, y de si no habrá llegado el momento para las fuerzas de izquierda de cambiar cardinalmente su orden del día político-ideológico, vamos a hacer una incursión en la historia.

jueves, 23 de agosto de 2012

Empresas que crecieron con los nazis y con la esclavitud de sus trabajadores

Da miedo lo eficientes que fueron los nazis dirigiendo a un país entero, incluyendo su población e industria, hacia sus funestos objetivos. Hay tres grandes empresas que se suelen mencionar siempre como colaboradoras con los nazis. Hugo Boss que diseñó los intimidantes uniformes de las SS (así como las monótonas camisas marrones de las SA y las juventudes hitlerianas); Volkswagen que diseñó el escarabajo a instancias de Hitler y los produjo como salchichas usando mano de obra esclava; e IBM que diseñó las fichas perforadas que sirvieron para sistematizar la exterminación de personas por raza y clase.

Sin embargo, estas no fueron las únicas empresas que actuaron conjuntamente con los nazis, otras empresas mundiales reconocibles hoy en día también vendieron sus almas al diablo de distintas maneras, y puede que le sorprendan algunos de los nombres que aparecen a continuación.

lunes, 9 de abril de 2012

España: 35.000 liberados patronales con dinero público


Las patronales de este país, agrupadas en la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE), reciben muchísimo dinero público que emplean básicamente para atacar a todo lo público. 35.000 liberados patronales y 400 millones de euros de dinero público, esos fueron los números. Es básicamente el mismo juego que se le imputaba a Herri Batasuna, cuando sus representantes políticos recibían dinero del Estado para minar al estado español. Toda la CEOE, incluidas las confederaciones territoriales y sectoriales (tipos de agrupaciones en que está dividida la patronal), mueve al año 587 millones de euros. Ese fue su presupuesto de ingresos y de gastos para el año 2010, de acuerdo con los datos de la memoria anual de la propia institución. Gran parte procede del dinero público. La cifra marea si se tiene en cuenta que es más del doble del presupuesto con el que cuentan el Congreso de los Diputados y el Senado juntos (231 millones) y casi la mitad del gasto en ayudas que pudo hacer Vivienda en 2011. Su poder no sería tanto si no pudieran sufragar parte de sus gastos gracias al dinero de todos los contribuyentes. Un 68% de esos ingresos de 587 millones, aproximadamente 400 millones, procede de subvenciones públicas, tanto del Estado como de las Comunidades Autónomas. Es necesario saber, además, que las empresas privadas españolas tienen a 35.000 personas que se dedican a defender sus intereses a jornada completa a través de la estructura de la CEOE. Son los silenciosos LIBERADOS PATRONALES. Comparativamente, los trabajadores cuentan con una defensa ínfima, pues la representación sindical es mucho menor: 4.200 liberados sindicales luchan por sus derechos en las compañías. Son cuentas de la propia CEOE, que implican que el bando sindical cuenta con un soldado a tiempo completo por cada ocho que pelean en el bando empresarial. Las retribuciones de los empleados de la patronal salen en parte de las cuotas empresariales, pero también de las subvenciones públicas, que son la principal fuente de ingresos de la CEOE. El sindicalismo laboral no le gusta al poder, pero sí el “sindicalismo patronal”, cueva de ladrones y corruptos, como Díaz-Ferrán o Ruíz-Mateos, especializados en vivir a costa del trabajo de otros.

Los lobys empresariales que se lo paguen las empresas con su dinero. Es de justicia solicitar ya la eliminación total de las subvenciones públicas destinadas a financiar a liberados patronales, cuyo principal trabajo consiste precisamente en minar la credibilidad de lo Público, como sistema justo, eficaz y eficiente para la defensa del bien común.

Tomado de Alterglobalización

jueves, 17 de noviembre de 2011

Golpe de Estado Bancario: Goldman Sachs toma Europa


Tal y como hemos advertido desde el principio, los mismos terroristas financieros responsables del colapso económico han explotado la crisis para presentarse como salvadores y supervisar un golpe de Estado bancario - con secuaces de Goldman Sachs ahora en control de Italia y el Banco Central Europeo.

El objetivo del golpe es explotar la crisis de la deuda de la eurozona como vehículo para crear un superestado federal europeo que transfiera todo el control restante de los asuntos nacionales a Bruselas. Los globalistas ya han iniciado el proceso, instalando a dos secuaces no electos para reemplazar a los primeros ministros democráticamente electos en Grecia e Italia.

Silvio Berlusconi era el coronel Gaddafi de Europa. A pesar de su repugnante carácter personal, Berlusconi estaba demostrando ser un obstáculo para el golpe de Estado bancario y fue rápidamente destituido, no por la voluntad del pueblo sino, como explica Stephen Paris de Time, por la acción de los insiders que controlan los mercados.

miércoles, 5 de octubre de 2011

El hambre despierta el furor de "Los Indignados"



Se puede ver parte de la verdad y no reconocerla pero es imposible contemplar el mal y no reconocerlo (Manuel Vásquez Montalbán)
Diariamente los medios nos hablan de la grave situación económica que  atraviesan la Comunidad Económica Europea y los Estados Unidos. Pero casi ni prestamos atención  a la crisis porque sentimos que no nos toca, sin embargo, todo cambia bruscamente si salimos a la media noche por  las calles de Manhattan en Nueva York. Allí es fácil encontrar  a grupos de personas, incluyendo a niños,  rebuscando en  los contenedores de basura de los más sofisticados restaurantes de la ciudad o de los  grandes supermercados en busca de  comida. Una vista deprimente que se pone más negra aún frente al atrio de las iglesias donde, envueltos en cartones y trapos,  los desamparados duermen amontonados. Por la mañana ellos harán  largas colas para un desayuno y más tarde para su almuerzo, gratis.
Entonces recién podemos entender las marchas de “indignados” que se llevaron a cabo simultáneamente el pasado 17 de setiembre en Atenas, Madrid, Barcelona, Valencia, Frankfurt, Paris, Lisboa, Milán, Tel- Aviv, Santiago de Chile y ahora por primera vez durante esta crisis en Nueva York. A todos los indignados los une el repudio al sistema económico globalizado que sacrifica el derecho de la mayoría de la población al bienestar,  que declaran todas las constituciones del mundo, para aumentar las ganancias ya desproporcionadas de un pequeño grupo de elite financiera que convirtió el mundo en una devoradora bolsa de valores. Por eso claman que “somos el 99 por ciento de la gente y ya no toleramos la codicia y corrupción del uno por ciento”...

lunes, 27 de junio de 2011

Documental: "Debtocracy- Χρεοκρατία- Deudocracia"

"Deudocracia" es un documental realizado por los periodistas griegos Katerina Kitidi y Ari Hatzistefanou, y distribuido en internet libremente por sus autores, que busca las causas de la crisis y de la deuda en Grecia, y que propone soluciones que el Gobierno y los medios de comunicación dominantes ocultan.



viernes, 17 de junio de 2011

Expoliando al pueblo: el FMI y la transición rusa












En los 90 el gran hito de la mundialización, dirigida por el tándem FMI-BM, fue la conversión del "2º Mundo" (antiguo bloque soviético) en 3r Mundo con el poco edificante resultado de un incremento escalofriante de la pobreza en la zona (de 14 millones a 170 millones). El FMI se involucró de lleno en la desestabilización y el descontrol concediendo ingentes cantidades de créditos preferenciales que fueron a parar a las cajas del crimen organizado el cual se convertiría en el principal pujador en las manipuladas y fraudulentas subastas de activos públicos que se produjeron tras la bancarrota total del estado.

En colaboración con los economistas de Harvard, en especial el "shock terapista" Jeffry Sachs (que últimamente va de arrepentido), el FMI dictó los términos del ajuste que iban a poner de rodillas al gigante ruso. La consigna fue: "lo más rápido que se pueda". Abandono de la planificación, venta inmediata de toda la industria estatal, liberalización de los precios, eliminación de los subsidios. El choque fue brutal: En enero del 1992 se levantó el control de los precios en el 90% de los productos y en 1994 tres cuartas partes de las empresas habían pasado a las "manos privadas" de gansters y funcionarios corruptos.

Se cumplían las previsiones del sr. Feffry Sachs . Una nueva clase capitalista había nacido en Rusia. Un poco a lo bestia, hay que reconocer. Se desencadenó un paroxismo febril para robar cualquier cosa al alcance de un patrimonio que unos meses antes pertenecía al conjunto de una enorme nación. Recursos naturales, oro, diamantes, petróleo, gas, bosques siberianos, níquel, cobalto, platino, plutonio, ... con la inestimable colaboración del capital foráneo bien informado. La rapiña llegó incluso a la "evaporación" directa, a través de paraísos fiscales, de los mismos fondos de ayuda del FMI...

miércoles, 18 de mayo de 2011

Análisis económico: el fin del capitalismo y la caída del imperio estadounidense


Se agita la economía mundial. Y no es un rumor, es un hecho. Algo ya previsto. Primero, la ruptura del acuerdo estratégico en economía de EEUU y China y, luego, el resquebrajamiento de la Unión Europea. Dos importantes fracturas que estremecen la economía mundial.

Pero las notas informativas son subrepticias. Es que las burguesías financieras no aceptan estos hechos. Y no la pueden encubrir ni siquiera con el tremendo super show mediático de la supuesta muerte de Bin Laden. El asunto es tremendo...

domingo, 15 de mayo de 2011

Análisis internacional


Hablar de la economía capitalista parece ocioso y hasta redundante. O como dijera Don Carlos Marx "hasta es una tautología". Tuvimos que ir al diccionario para saber qué significaba esa palabra, pero no es tan simple la cuestión. Como sostuvimos alguna vez, las burguesías -imperialista y no imperialista-, piensan y creen (porque para ellas primero nació la "idea") que la economía es una cuestión contable, números que se suman y se restan. Ellas creen que es así. Pero la realidad, muy tozuda, es mucho más compleja: detrás de cada mercancía que se produce y se vende en el mercado, hay muchas personas, máquinas, edificios, materias primas, electricidad, insumos, en fin. Si a este simple proceso lo sumamos y multiplicamos por los cientos de miles de simples procesos que se representan en cada una de las mercancías del mundo, nos daremos cuenta de que suman millones. A Don Carlos se le ocurrió llamarle "fetichismo de la mercancía" porque, tras él, están veladas las relaciones humanas, fenómeno que explica muy bien en su monumental obra "El Capital". Con esta alusión, queremos desenmascarar la inmensa mentira con que nos azota todos los días la burguesía financiera imperialista, sus socias periféricas y sus plumíferos mercenarios de todos los medios escritos, radiales, televisivos y hasta de Internet, cuando sostienen que la crisis es financiera. Mentira: así se manifiesta la crisis de súper producción. Se expresa como un brutal proceso de concentración de capitales y como una implacable centralización de la producción; desencadena con mayor ampliación la especulación, espiral que va en nivel ascendente, sin importarle en absoluto las medidas que los burgueses propongan y tomen. Recién se detendrá cuando se estrelle en el fondo del abismo o comience, a escala nunca vista, la destrucción de fuerzas productivas o cuando el proletariado diga basta y cumpla con su papel histórico de enterrador del sistema capitalista...

jueves, 5 de mayo de 2011

La crisis de Islandia


Islandia fue llamada la “Wall Street del Ártico” o el “Tigre Nórdico”, en muy poco tiempo pasó de un crecimiento alto, para un país desarrollado, a convertirse en un país muy endeudado.

Con apenas 320.000 habitantes, los banqueros islandeses quisieron aprovechar la liberalización financiera: el sistema bancario islandés pasó de ocuparse del mercado doméstico a servir de intermediario para otros países, los escandinavos y el Reino Unido principalmente.

Por ejemplo, el banco por internet Icesave perteneciente al banco Landsbanki operó cuentas de ahorro en Holanda y el Reino Unido. Creció hasta tener depósitos por 1.700 millones de euros en el primer país, durante los breves cinco meses en que operó ahí, y por cerca de 5.000 millones de euros en el Reino Unido, durante dos años, gracias a que ofrecía tasas de interés superiores al 5 por ciento.

En una publicación de la Cámara Islandesa de Comercio [1] un funcionario nativo y un académico estadounidense, quien llegó a ser miembro del directorio del Sistema de la Reserva Federal estadounidense, argumentaban, en 2006, que los temores sobre la inestabilidad del sistema financiero de Islandia eran infundados pues todo estaba básicamente bien...

domingo, 8 de agosto de 2010

El nuevo marketing empresarial. Farsa capitalista: la falsa donación post mortem de los "súper ricos"


Algo así como decir "nos vamos de este mundo, pero con la conciencia tranquila". En una nueva estrategia de proyección de imagen, 40 súper millonarios encabezados por Bill Gates, Carlos Slim y Warren Buffet (los tres más ricos del planeta) firmaron el "Compromiso de Donar", una promesa ficticia de "donar" la mitad de sus fortunas luego de su muerte. Pero es solo una engañosa estrategia de marketing. La mayoría de ellos encabezan fundaciones "filantrópicas" que les sirven, entre otras cosas, para evadir impuestos y como plataforma de publicidad institucional para sus empresas. Además, dejar la mitad de sus fortunas a sus fundaciones filantrópicas (empresas capitalistas que desarrollan fabulosas evasiones de impuestos y alimentan multimillonarios negocios con la "solidaridad"), les permite ingresar en el nuevo marco estatutario del capitalismo de "rostro humanizado", la máxima escala de prestigio en la era del dominio imperial con "democracia y derechos humanos". Ni muerto, el capitalismo deja de facturar...


"Los ricos de EEUU han estado buscando nuevos símbolos de estatus luego de la Gran Recesión, los yates, aviones privados y mansiones están pasados de moda. Pero ser lo suficientemente rico y generoso como para entrar al Compromiso de Donar podría convertirse rápidamente en el máximo símbolo de estatus en EEUU y el extranjero", señala con increíble crudeza el Walll Street Journal, vocero emblemático del casino global de Wall Street.

Para el Journal, "Algunos podrían descartar este compromiso, considerándolo una estrategia publicitaria para mejorar las relaciones públicas de los súper ricos, las cuales necesitan pulirse. Sin embargo, la lista podría convertirse en una fuerte fuerza financiera para la filantropía, así sea sólo por la presión que ejerza sobre otros multimillonarios y la publicidad que genere".

El fundador de Oracle, Larry Ellison, se unirá al creador de La Guerra de las Galaxias George Lucas y a otros 38 multimillonarios en una iniciativa de Warren Buffett y Bill Gates para donar la mayoría de sus fortunas a fundaciones filantrópicas (todos tienen una) tras su muerte.

En la lista de "caritativos" acaudalados que se sumaron a The Giving Pledge –que podría traducirse como "La Promesa de Dar" - de Gates y Buffet, figuran el alcalde de Nueva York Michael Bloomberg, el ejecutivo Barry Diller y uno de los cofundadores de Oracle, Larry Ellison, así como también el magnate mediático Ted Turner y David Rockefeller.

La increíble y farsesca lista de "donantes post mortem", incluye a nombres de lo peor del capitalismo especulativo promotor de la crisis global como Ronald O. Perelman; el fundador de Citigroup Sandy Weil y su esposa Joan; los "inversionistas" en fondos de cobertura Julian Robertson Jr. y Jim Simons y el gigante de fondos de capital privado David Rubenstein.

En este marco, la "ayuda solidaria" a los pobres, montada como una maquinaria a nivel mundial, es un multimillonario y diversificado negocio capitalista donde intervienen a modo de "donantes solidarios" los mismos bancos y corporaciones transnacionales que depredan el planeta y generan una fábrica de pobreza a escala global.

En primer lugar, las fundaciones y organizaciones "filantrópicas o solidarias", así como las ONG que actúan en los diversos ámbitos de la "ayuda social", son pantallas de los bancos y corporaciones que las utilizan con tres objetivos básicos: Evadir impuestos y blanquear dinero, generar publicidad gratis a escala global, y alimentar una fuente de "negocios colaterales" de facturación multimillonaria.

Pero este monumental negocio de bancos y trasnacionales con las propias lacras sociales que generan no es atinente solamente a las corporaciones empresariales que utilizan ONGs y fundaciones, sino que se extiende a todos los sectores del "espectáculo", la farándula y el deporte que facturan cifras multimillonarias.

Artistas, deportistas, ídolos, "ricos y famosos" del ranking Forbes, montan sus propias "fundaciones solidarias" con tres propósitos definidos: Evasión de impuestos y blanqueo de dinero, publicidad masiva a escala mundial que, de pagarla le costaría millones, y escala de prestigio e influencias internacionales que los proyectan
a un nivel de jefe de Estado.

Los extremos que no se tocan


En EEUU residen más de 400 individuos o familias con más de mil millones de dólares, de acuerdo a la revista Forbes. Más del 45% de la población rica vive en EEUU.

Pese a la crisis económica-financiera mundial y la crisis social que genera la suba de precios de los alimentos y de la energía, las riquezas personales en todo el mundo crecieron un 5 por ciento a US$ 109,5 billones, según un informe sobre "riqueza mundial publicado en el 2008 por Boston Consulting Group (BCG).

Para ilustrar el macro-robo capitalista del producido mundial hay que señalar que la cifra acumulada, según el informe, de US$ 109,5 billones de riqueza acumulada en manos de los "millonarios" (con las súper-fortunas en la cima) se aproxima a casi dos veces el PBI mundial (la riqueza anual producida por todos los países) que ronda en los US$ 70 billones.

Pero, para dar una mejor idea de lo que significa, en términos de comparación, esta cifra de US$ 109,5 billones, hay que puntualizar que equivale a casi dos veces y media el PBI anual de EEUU y la Unión Europea, las dos potencias económicas centrales que concentran más del 45% de la producción mundial.

Para la prensa y los analistas del sistema el aumento de la pobreza mundial y el aumento de la riqueza no son procesos inversamente proporcionales que se retroalimentan a nivel de causa y efecto, el uno con el otro.

En este marco separatista, la pobreza que se expande a escala global, y la riqueza (activos empresariales y fortunas personales) que se concentra cada vez en menos manos, no tienen nada que ver una con la otra, y van por vías separadas.

Que las fortunas personales de los "más ricos" del ranking Forbes dupliquen el PBI mundial, "no tiene nada que ver" con la existencia de 3000 millones de personas (la mitad del planeta) que padecen "pobreza estructural", o de los más de 1000 millones que no cubren sus necesidades básicas de alimentación y supervivencia en el mundo.

Todo lo contrario, las grandes cadenas mediáticas y sus empleados comunicadores se deshacen en loas y en exclamaciones de admiración para estas máximas luminarias "exitosas" del capitalismo depredador, en cuya cima, las primeras 50 fortunas, equivalen a el ingreso robado a 460 millones de hambrientos, según la FAO.

Los medios internacionales sionistas, que esconden sistemáticamente la relación simbiótica pobreza-riqueza (una es consecuencia de la otra) comentan con "preocupación" como la crisis redujo el selecto club de súper millonarios del ranking Forbes que pasó de 1.125 miembros en 2008 a 793 en 2009.

En el año 2008, 500 multimillonarios sumaban una fortuna de casi tres billones de dólares, una cifra equivalente al presupuesto anual de EEUU, la mayor potencia imperialista del planeta, y a decenas de PBI (producción del pastel) anuales de países dependientes.

Mientras la crisis económica global desatada desde las economías centrales (EEUU y Europa) profundiza el hambre, la pobreza y la devaluación acentuada del poder adquisitivo de las mayorías a escala planetaria, un selecto grupo de mega-empresas y multimillonarios del ranking Forbes multiplican a escala sideral su activos empresariales y sus fortunas personales.

Son, junto a sus empresas transnacionales, los actores centrales (los generadores del hambre y la pobreza a escala global) que nunca aparecen en los informes y análisis oficiales que atribuyen las causas de las hambrunas y la marginación social no a la explotación capitalista sino a la "mala administración" de los gobiernos.

Los "súper-ricos", ejecutivos y accionistas de los grupos capitalistas que se reparten el mundo como si fuera un pastel, los que aparecen habitualmente retratados en los ranking del jet set decadente, conforman el resultante final de un proceso de acumulación de riqueza en pocas manos a costa de la crisis mundial y del achicamiento progresivo de la participación de las mayorías en el proceso de reparto de la producción mundial.

La prensa internacional (del sistema), sus periodistas y comentadores, difunden estas cifras, impresionantes y fantásticas, destilando una rara mezcla entre admiración y envidia por no estar en el lugar de los rankeados, a los que consideran personas tocadas por la "varita mágica" del éxito y el prestigio social.

De esta manera, los diarios, las radios y los canales televisivos ponen el acento de la "noticia" en la cifra de la fortuna de los tres sionistas que encabezan el ranking Forbes: Bill Gates, Warren Buffett y Carlos Slim.

Por supuesto que la prensa del sistema no aclara que el presupuesto de US$896 millones que la ONU y el BM destinan para "combatir la pobreza en el mundo" equivale sólo al 0, 8 % de la fortuna de estos tres hombres más ricos del mundo.

Fabricantes de hambre


Según la ONU, en el mundo ya hay más de 1.000 millones de personas que padecen hambre, la cifra más alta de la historia, y en todo el planeta hay 3.000 millones de desnutridos, lo que representa casi la mitad de la población mundial, de 6.500 millones.

Pero en la realidad, la producción de alimentos está fuera de la órbita del control estatal de los gobiernos.

Despojados de su condición de "bien social" de supervivencia, esos recursos se convierten en mercancía capitalista con un valor fijado por la especulación en el mercado, y los precios no se fijan sólo por la demanda del consumo masivo, sino básicamente por la demanda especulativa en los mercados financieros y agro-energéticos.

Y los gobiernos, al no tener poder de gerenciación sobre sus recursos agroenergéticos se convierten en títeres de las corporaciones que los controlan y que se apoderan de la renta del producido por el trabajo social de esos países.

Los recursos esenciales para la supervivencia están supeditados a la lógica de rentabilidad capitalista de un puñado de corporaciones trasnacionales (con capacidad informática, financiera y tecnológica) que los controlan a nivel global, y con protección militar-nuclear de EEUU y las superpotencias.

En ese escenario, la producción y comercialización de alimentos no está supeditada a la lógica del "bien social", sino a la más cruda lógica de la rentabilidad capitalista.

Según la propia FAO, diez corporaciones trasnacionales controlan actualmente el 80% del comercio mundial de los alimentos básicos, y similar número de mega empresas controlan el mercado internacional del petróleo, de cuyo impulso especulativo se nutre el proceso de suba de los alimentos, causal de la hambruna, que se extiende por todo el planeta.

Entre los primeros pulpos trasnacionales de la alimentación, se encuentran la empresa suiza Nestlé SA., la francesa Groupe Danone SA. y la Monsanto Co., que lideran mundialmente la comercialización de alimentos y que, además de controlar la comercialización y las fuentes de producción, poseen todos los derechos a escala global sobre semillas e insumos agrícolas.

El Programa para hacer frente a la crisis mundial de alimentos, (GFRP, por sus siglas en inglés) desarrollado por el Banco Mundial no alcanza ni siquiera al 1% de la suma acumulada por los tres capitalistas más ricos, pero esto no es "noticia" para la prensa sionista imperial.

Mientras las potencias capitalistas centrales se concentran en "combatir la pobreza" con un presupuesto de US$ 896 millones, los primeros veinte supermillonarios de la lista Forbes concentran juntos una cifra de más de US$ 400.000 millones.

Esa cifra (en manos de sólo veinte personas) equivale casi al PBI completo de Sudáfrica, la economía central de Africa, cuya producción equivale a un cuarto de la producción total africana.

Mientras 20 súper multimillonarios acumulan una fortuna equivalente a un cuarto de la producción total africana, según la FAO, en el África subsahariana, una de cada tres personas (236 millones en 2007) sufre de desnutrición crónica.

La gran mayoría de las personas desnutridas en el mundo (mil millones) vive en países en desarrollo, según la FAO, y de ellas, el 65 por ciento se concentra en siete países: la India, China, la República Democrática del Congo, Bangladesh, Indonesia, Pakistán y Etiopía. Casi dos tercios (583 millones en 2007) de los hambrientos del mundo viven en Asia.

Como contrapartida (y demostración de lo que produce el capitalismo), esas zonas marcadas por una altísima y creciente concentración de hambre y pobreza, figuran en las estadísticas económicas mundiales como las mayores generadoras de riqueza y rentabilidad empresarial capitalista de los últimos diez años.

Tanto el "milagro asiático" como el "milagro latinoamericano" (del crecimiento económico sin reparto social) se construyeron con mano de obra esclava y con salarios en negro. Esto lleva a que, al caerse el "modelo" por efecto de la crisis recesiva global, el grueso de la crisis social emergente con despidos laborales en masa se vuelque en esas regiones.

Pero de esta cuestión estratégica, vital para la comprensión de la crisis global y de su impacto social masivo en el planeta, la prensa internacional no se ocupa. Los medios locales e internacionales están ocupados en dilucidar la disminución de las fortunas de los ricos y la pérdida de rentabilidad de las empresas.

Y se cumple el axioma de máxima del sistema capitalista: Pobreza y riqueza, son extremos que no se tocan.

Si se tocaran, las mayorías hambrientas comprenderían quién es su verdugo y los ricos perderían su impunidad.

Autor: Manuel Freytas periodista, investigador, analista de estructuras del poder, especialista en inteligencia y comunicación estratégica.

Tomado de IAR Noticias

domingo, 4 de julio de 2010

La Unión Europea amenaza con dictaduras si no se aceptan las recetas neoliberales


Jose Durao Barroso, ex Primer Ministro de Portugal y actual Presidente de la Comisión Europea ha advertido a los sindicatos y movimientos populares de Europa que si no aceptan los paquetes neoliberales de austeridad, podrían instalarse dictaduras militares en España, Grecia y Portugal.

Barroso, el más alto funcionario del ejecutivo europeo, “nos traumatizó con una visión apocalíptica del colapso de democracias en Europa debido a su situación de endeudamiento”, recuerda John Monks, Secretario General de la Confederación de Sindicatos de Europa (ETUC). Su mensaje “fue tajante: si no se implantan los paquetes de medidas de austeridad, en esos países podría desaparecer la democracia como la conocemos actualmente. No hay otra alternativa.”

La burguesía europea plantea, en otras palabras, un ultimátum al movimiento obrero y popular: paguen sumisamente los costos de la crisis que el gran capital ha causado, o se los hacemos pagar por la vía de la bota militar. En lenguaje político: si ofrecen resistencia a la reducción de su nivel de vida pasaremos de la dictadura burguesa velada (democracia representativa) a la dictadura burguesa abierta...

La amenaza es real por varias razones. En primer lugar, por el status del emisor del mensaje. Barroso es el más alto funcionario del Estado regional europeo y, por lo mismo, el capo di capi visible de su clase política. En segundo lugar, por el status de los receptores del mensaje, la European Trade Union Confederation (ETUC). Finalmente, por el hecho, de que las dictaduras militares desaparecieron apenas hace unos treinta años de estos países. La dictadura falangista en España duró formalmente de 1936 hasta 1978; la última dictadura militar en Grecia (G. Papadopoulos) de 1967 hasta 1975 y la dictadura portuguesa de Salazar sobrevivió de 1932 hasta 1974. Reinstalar el terrorismo de Estado en la periferia sureña de la Unión Europea ---sea en forma abierta como en Grecia en 1967 o en Honduras en el 2010, o en forma encubierta como en Colombia--- para proteger las disfuncionales relaciones de producción capitalistas y los intereses de los poderosos, no será ningún problema en un continente, cuya clase dominante inventó el fascismo, el falangismo y el nacionalsocialismo. Y en cuya cuna de modernidad, Francia, el gobierno (Pompidou-de Gaulle) rodeó el 29 de mayo de 1968 Paris con los tanques del Ejército francés, para romper el paro general de obreros y estudiantes, si fuese necesario.

La amenaza de usar la violencia del Estado contra la resistencia de los pobres se complementa con un reporte de Merrill Lynch-Capgemini que informa que los ricos del mundo se hicieron aún más ricos en la peor crisis capitalista mundial desde la Gran Depresión de los años treinta. El número de millonarios en el mundo subió el año pasado a diez millones (+ 17%), que juntos representan una riqueza total de 39 billones de dólares. De esos plutócratas, 2.87 millones viven en Estados Unidos; 1.65 millones en Japón; 861,000 en Alemania y 477,00 en China.

La lectura de ambas informaciones ---la advertencia de Barroso y el perverso aumento de la riqueza de los plutócratas en tiempos de severa crisis económica mundial--- no deja duda alguna sobre el carácter de clase del capitalismo que vivimos y sus sujetos principales, las grandes burguesías. Si fuera necesario volver a establecer campos de concentración para proteger las ganancias, como en los años treinta, esos sujetos volverían a establecerlas.

Para las mayorías y los intelectuales críticos la lección es igualmente clara. Es preciso emular la actitud del movimiento obrero e intelectual europeo de 1847. Cuando en 1847 quedó evidente que 1848 iba a ser un año de grandes convulsiones sociales y políticas, la vanguardia europea encargó a Marx y Engels redactar un Programa Regional de Acción, que orientara a las mayorías en la defensa de sus legítimos intereses. Ese programa de alternativas estratégicas y medidas tácticas, fue el “Manifiesto Comunista”.

Hoy día conocemos el Modo de Producción del Socialismo del Siglo XXI ---planeación democrática, valor de trabajo y principio de equivalencia--- y su superestructura política (Ueberbau), la democracia participativa. Lo que nos falta, a diferencia de 1847, son sindicatos e intelectuales con conciencia de clase y teoría crítica. Por eso, las mayorías europeas se encuentran sin defensas ante la amenaza “apocalíptica” del terrorismo de Estado burgués que su más alto funcionario acaba de lanzar.

Heinz Dieterich

Tomado de laRepública.es

jueves, 17 de junio de 2010

Sobre las crisis económicas capitalistas


La base de las crisis capitalistas de superproducción

Desde comienzos del siglo XIX, desde la época en que aparece la gran industria a base de máquinas, el curso de la reproducción capitalista ampliada se ve periódicamente interrumpido por crisis económicas.

Las crisis capitalistas son crisis de superproducción. La primera manifestación de la crisis es que las mercancías no encuentran salida, por haberse producido en cantidad mayor de la que pueden comprar los principales consumidores, las masas populares, cuya capacidad adquisitiva se halla, bajo las relaciones capitalistas de producción, reducida a unas proporciones muy escasas. Los stocks de mercancías "sobrantes llenan los almacenes. Los capitalistas reducen la producción y despiden obreros. Se cierran cientos y miles de empresas. Aumenta extraordinariamente el paro forzoso. Gran número de pequeños productores de la ciudad y el campo se arruinan, La falta de venta de las mercancías producidas trastorna al comercio. Los nexos del crédito se rompen. Los capitalistas sufren una aguda penuria de dinero disponible para hacer frente a los pagos. En las bolsas, se desencadena la bancarrota: la cotización de las acciones y demás títulos de valor desciende vertiginosamente. Se produce una racha de quiebras de empresas industriales, establecimientos de comercio y entidades bancarias.

La superproducción de mercancías durante la crisis no es absoluta, sino relativa. Esto quiere decir que el sobrante de las mercancías sólo existe con relación a la demanda solvente, pero no, ni mucho menos, con respecto a las necesidades reales de la sociedad. En tiempo de crisis, las masas trabajadoras experimentan una extrema penuria de lo más indispensable, sus demandas se hallan peor cubiertas que en cualquier otra situación. Millones de seres sufren hambre porque se ha producido "demasiado" trigo, las gentes padecen frío porque se ha extraído "demasiado" carbón. Los trabajadores pierden los medios de vida, porque los han producido en cantidad excesiva. Tal es la escandalosa contradicción del modo de producción capitalista, en que, según las palabras del socialista utópico francés Fourier, "la pobreza nace, en la civilización, de la misma abundancia"...


La contradicción fundamental del capitalismo se revela como la oposición entre la organización de la producción dentro de cada empresa por separado y la anarquía de la producción en toda la sociedad. Dentro de cada fábrica, el trabajo de los obreros se halla organizado y sometido a la voluntad única del patrono. Pero, en la sociedad considerada en su conjunto, por virtud del imperio de la propiedad privada sobre los medios de producción, reina la anarquía de la producción, que hace imposible el desarrollo armónico de la economía. De ahí que, inevitablemente, se infrinjan las complejas condiciones necesarias para la realización del producto social en la reproducción ampliada capitalista. Y estas infracciones van acumulándose gradualmente hasta que estalla la crisis y el proceso de la realización se trastorna completamente.

La contradicción fundamental del capitalismo se exterioriza en el antagonismo de clases entre el proletariado y la burguesía. Es rasgo característico del capitalismo el divorcio entre los dos factores más importante de la producción: los medios de producción, concentrados en manos de los capitalistas, y los productores directos, desprovistos de medios de producción y que sólo poseen su fuerza de trabajo. Este divorcio se manifiesta claramente en las crisis de superproducción, en las que, de una parte, sobran los medios de producción y los productos, hay excedente de capital, y de la otra, queda ociosa la fuerza de trabajo y hay masas enteras de obreros parados, carentes de medios de subsistencia.

Las crisis son una secuela inevitable del modo de producción capitalista de producción; no podrán eliminarse mientras subsista el capitalismo.

Las crisis económicas periódicas y la agudización de las contradicciones del capitalismo.

Las crisis económicas, explosión violenta de todas las contradicciones del modo capitalista de producción, vienen indefectiblemente a ahondar y agudizar todavía más estas contradicciones.

Ordinariamente, las crisis capitalistas de superproducción tienen un carácter general. Comienzan en una rama cualquiera de producción y se extienden rápidamente a toda la economía nacional. Surgen en uno o en varios países y se hacen extensivas luego a todo el mundo capitalista.

Toda crisis acarrea una reducción brusca de la producción, el descenso de los precios al por mayor de las mercancías y de la cotización de las acciones en bolsa y la disminución del volumen del comercio exterior. El volumen de producción desciende al nivel de algunos años atrás. Durante la crisis del siglo XIX, el nivel de la vida económica de los países capitalistas se retrotraía de 3 a 5 años; en el siglo XX, el salto atrás es de decenas de años.

Las crisis económicas ponen claramente de manifiesto el carácter rapaz del capitalismo. En todas ellas, mientras millones de seres se ven condenados a la miseria y al hambre, se destruyen masas inmensas de mercancías que no encuentran salida: trigo, patatas, leche, ganado, algodón. Dejan de funcionar o se convierten en chatarra, fábricas enteras, astilleros, altos hornos; se destruyen las sementeras de cereales y de cultivos industriales; se talan las plantaciones de árboles frutales.

Las crisis traen consigo incontables calamidades para la clase obrera, las grandes masas campesinas y todos los trabajadores. Provocan un paro en masa, que condena a ciento de miles y millones de personas a la inacción forzosa, a la miseria y el hambre. Los capitalistas se aprovechan del paro para reforzar la explotación de la clase obrera y hacer descender el nivel de vida de los trabajadores.

Las crisis vienen a agudizar en grado extraordinario la inseguridad de vida de los trabajadores, su miedo al mañana. A fuerza de años de no trabajar, los proletarios pierden sus conocimientos profesionales; cuando la crisis termina, muchos de ellos no pueden ya reintegrarse a la producción. Empeoran las condiciones de vivienda a que se ven sometidos los trabajadores; aumenta el número de gentes sin hogar, que vagan por el país en busca de un jornal. En los años de crisis crece extraordinariamente el número de suicidios de los seres empujados a la desesperación; se extienden la mendicidad y el crimen.

Las crisis traen consigo la agudización de las contradicciones de clase entre el proletariado y la burguesía, entre las grandes masas campesinas y sus explotadores, los terratenientes, los usureros y los campesinos ricos. Las crisis privan a la clase obrera de muchas de las conquistas arrancadas en larga y dura lucha contra los patronos y el Estado burgués. Esto señala a los obreros que el único camino por el que pueden librarse de la explotación y la inseguridad es la destrucción de la esclavitud asalariada capitalista. Las más extensas masas del proletariado, condenadas por las crisis a indecibles privaciones, adquieren conciencia de clase y decisión revolucionaria. La incapacidad de la burguesía para gobernar las fuerzas productivas de la sociedad mina, en los sectores pequeñoburgueses de la población, el convencimiento de que el régimen capitalista es algo inquebrantable. Todo ello se traduce en la agudización de la lucha de clases dentro de la sociedad capitalista.

En los tiempos de crisis, el Estado burgués acude en ayuda de los capitalistas mediante subsidios en dinero, que en definitiva pagan las propias masas trabajadoras. El Estado, valiéndose de su aparato de violencia y de coerción, ayuda a los capitalistas a mantener la ofensiva contra el nivel de vida de la clase obrera y los campesinos. Esto refuerza la depauperación de las masas trabajadoras. Al mismo tiempo, las crisis ponen de manifiesto la impotencia del Estado burgués ante la acción de las leyes espontáneas del capitalismo.

Las crisis son el más palpable exponente de que las fuerzas productivas creadas por el capitalismo han rebasado los marcos de las relaciones burguesas de la producción, por lo que éstas últimas se convierten en un freno para el desarrollo ulterior de las fuerzas productivas.

“La crisis muestra que la sociedad moderna podría producir una cantidad incomparablemente mayor de productos destinados a elevar el nivel de vida de todo el pueblo trabajador, si la tierra, las fábricas, las máquinas, no estuvieran usurpadas por un puñado de propietarios privados, que amasan a costa de la miseria del pueblo” (V.I. Lenin “Enseñanzas de la crisis”). Cada crisis acerca el hundimiento del modo capitalista de producción.

Las crisis revelan con una nitidez y una agudeza especiales las insolubles contradicciones del capitalismo, que anuncian su hundimiento inevitable: se comprende, pues, que los economistas burgueses se esfuercen por todos los medios en encubrir la naturaleza real y las verdaderas causas de las crisis. Intentando paliar la inevitabilidad de las crisis bajo el capitalismo, las presentan abiertamente como un resultado de causas casuales, que, según ellos, pueden llegar a eliminarse, manteniendo en pie al sistema capitalista de economía.

A este efecto, los economistas declaran que la causa superior de las crisis debe buscarse, bien en la infracción “casual” de la proporcionalidad entre las ramas de la producción, bien en el rezagamiento “pasajero” del consumo respecto a la producción, y recomiendan para curar de crisis al capitalismo que se aseguren formas de “consumo” como la carrera de armamentos y las guerras. Pero, en realidad, tanto la desproporcionalidad de la producción como la contradicción entre la producción y el consumo son formas inevitables bajo las que se manifiesta la contradicción fundamental del capitalismo, insuperable mientras exista este régimen.



Fuente: Manual de Economía Política de la Academia de Ciencias de la URSS

Tomado de Partido Comunista Obrero Español

jueves, 27 de mayo de 2010

Parábola capitalista: "Deudas y Burros"


Un señor se dirigió a una aldea donde nunca había estado antes y ofreció a sus habitantes 100 euros por cada burro que le vendieran. Buena parte de la población le vendió sus animales.

Al día siguiente volvió y ofreció mejor precio, 150 por cada burrito, y otro tanto de la población vendió los suyos.

Y a continuación ofreció 300 euros y el resto de la gente vendió los últimos burros.

Al ver que no había más animales, ofreció 500 euros por cada burrito, dando a entender que los compraría a la semana siguiente, y se marchó.

Al día siguiente mandó a su ayudante con los burros que compró a la misma aldea para que ofreciera los burros a 400 euros cada uno.

Ante la posible ganancia a la semana siguiente, todos los aldeanos compraron sus burros a 400 euros, y quien no tenía el dinero lo pidió prestado. De hecho, compraron todos los burros de la comarca.

Como era de esperar, este ayudante desapareció, igual que el señor, y nunca más aparecieron.

La aldea quedó llena de burros y endeudados...

Veamos lo que pasó después:

Los que habían pedido prestado, al no vender los burros, no pudieron pagar el préstamo.

Quienes habían prestado dinero se quejaron al ayuntamiento diciendo que si no cobraban, se arruinarían ellos; entonces no podrían seguir prestando y se arruinaría todo el pueblo.

Para que los prestamistas no se arruinaran, el Alcalde, en vez de dar dinero a la gente del pueblo para pagar las deudas, se lo dio a los propios prestamistas. Pero estos, ya cobrado gran parte del dinero, sin embargo, no perdonaron las deudas a los del pueblo, que siguió igual de endeudado.

El Alcalde dilapidó el presupuesto del Ayuntamiento, el cual quedó también endeudado.

Entonces pide dinero a otros ayuntamientos; pero estos le dicen que no pueden ayudarle porque, como está en la ruina, no podrán cobrar después lo que le presten.

El resultado:

Los listos del principio, forrados.

Los prestamistas, con sus ganancias resueltas y un montón de gente a la que seguirán cobrando lo que les prestaron más los intereses, incluso adueñándose de los ya devaluados burros con los que nunca llegarán a cubrir toda la deuda.

Mucha gente arruinada y sin burro para toda la vida.

El Ayuntamiento igualmente arruinado.

¿RESULTADO FINAL?

En un intento de drástica solución y para salvar a todo el pueblo, el Ayuntamiento bajó el sueldo de sus funcionarios, paralizó prácticamente sus obras y subió aún más sus impuestos a todos los ciudadanos. Incluyendo a todos los que nunca hubiesen tenido un burro.

miércoles, 19 de mayo de 2010

Sepa lo que es el capitalismo


El capitalismo tiene legiones de apologistas. Muchos lo hacen de buena fe, producto de su ignorancia y por el hecho de que, como decía Marx, el sistema es opaco y su naturaleza explotadora y predatoria no es evidente ante los ojos de mujeres y hombres. Otros lo defienden porque son sus grandes beneficiarios y amasan enormes fortunas gracias a sus injusticias e inequidades. Hay además otros ("gurúes" financieros, "opinólogos", "periodistas especializados", académicos "bienpensantes" y los diversos exponentes del "pensamiento único") que conocen perfectamente bien los costos sociales que en términos de degradación humana y medioambiental impone el sistema. Pero están muy bien pagados para engañar a la gente y prosiguen incansablemente con su labor. Ellos saben muy bien, aprendieron muy bien, que la "batalla de ideas" a la cual nos ha convocado Fidel es absolutamente estratégica para la preservación del sistema, y no cejan en su empeño.

Para contrarrestar la proliferación de versiones idílicas acerca del capitalismo y de su capacidad para promover el bienestar general examinemos algunos datos obtenidos de documentos oficiales del sistema de Naciones Unidas. Esto es sumamente didáctico cuando se escucha, máxime en el contexto de la crisis actual, que la solución a los problemas del capitalismo se logra con más capitalismo; o que el G-20, el FMI, la Organización Mundial del Comercio y el Banco Mundial, arrepentidos de sus errores pasados, van a poder resolver los problemas que agobian a la humanidad. Todas estas instituciones son incorregibles e irreformables, y cualquier esperanza de cambio no es nada más que una ilusión. Siguen proponiendo lo mismo, sólo que con un discurso diferente y una estrategia de "relaciones públicas" diseñada para ocultar sus verdaderas intenciones. Quien tenga dudas mire lo que están proponiendo para "solucionar" la crisis en Grecia: ¡las mismas recetas que aplicaron y siguen aplicando en América Latina y África desde los años ochenta!...

A continuación, algunos datos (con sus respectivas fuentes) recientemente sistematizados por CROP, el Programa Internacional de Estudios Comparativos sobre la Pobreza radicado en la Universidad de Bergen, Noruega. CROP está haciendo un gran esfuerzo para, desde una perspectiva crítica, combatir el discurso oficial sobre la pobreza elaborado desde hace más de treinta años por el Banco Mundial y reproducido incansablemente por los grandes medios de comunicación, autoridades gubernamentales, académicos y "expertos" varios.

Población mundial: 6800 millones, de los cuales:

- 1020 millones son desnutridos crónicos (FAO, 2009)

- 2000 millones no tienen acceso a medicamentos (www.fic.nih.gov)

- 884 millones no tienen acceso a agua potable (OMS/UNICEF 2008)

- 924 millones “sin techo” o en viviendas precarias (UN Habitat 2003)

- 1600 millones no tienen electricidad (UN Habitat, “Urban Energy”)

- 2500 millones sin sistemas de dreanajes o cloacas (OMS/UNICEF 2008)

- 774 millones de adultos son analfabetos (www.uis.unesco.org)

- 18 millones de muertes por año debido a la pobreza, la mayoría de niños menores de 5 años. (OMS)

- 218 millones de niños, entre 5 y 17 años, trabajan a menudo en condiciones de esclavitud y en tareas peligrosas o humillantes como soldados, prostitutas, sirvientes, en la agricultura, la construcción o en la industria textil (OIT: La eliminación del trabajo infantil: un objetivo a nuestro alcance, 2006).

- Entre 1988 y 2002, el 25 % más pobre de la población mundial redujo su participación en el ingreso mundial desde el 1.16 por ciento al 0.92 porciento, mientras que el opulento 10 % más rico acrecentó sus fortunas pasando de disponer del 64,7 al 71.1 % de la riqueza mundial . El enriquecimiento de unos pocos tiene como su reverso el empobrecimiento de muchos.

- Ese solo 6.4 % de aumento de la riqueza de los más ricos sería suficiente para duplicar los ingresos del 70 % de la población mundial, salvando innumerables vidas y reduciendo las penurias y sufrimientos de los más pobres. Entiéndase bien: tal cosa se lograría si tan sólo se pudiera redistribuir el enriquecimiento adicional producido entre 1988 y 2002 del 10 % más rico de la población mundial, dejando intactas sus exorbitantes fortunas. Pero ni siquiera algo tan elemental como esto es aceptable para las clases dominantes del capitalismo mundial.

Conclusión: si no se combate a la pobreza (¡ni se hable de erradicarla bajo el capitalismo!) es porque el sistema obedece a una lógica implacable centrada en la obtención del lucro, lo que concentra la riqueza y aumenta incesantemente la pobreza y la desigualdad económico-social.

Después de cinco siglos de existencia esto es lo que el capitalismo tiene para ofrecer. ¿Qué esperamos para cambiar al sistema? Si la humanidad tiene futuro, será claramente socialista. Con el capitalismo, en cambio, no habrá futuro para nadie. Ni para los ricos ni para los pobres. La sentencia de Friedrich Engels, y también de Rosa Luxemburgo: "socialismo o barbarie", es hoy más actual y vigente que nunca. Ninguna sociedad sobrevive cuando su impulso vital reside en la búsqueda incesante del lucro, y su motor es la ganancia. Más temprano que tarde provoca la desintegración de la vida social, la destrucción del medio ambiente, la decadencia política y una crisis moral. Todavía estamos a tiempo, pero ya no queda demasiado.

Tomado de Atilio Boron

sábado, 15 de mayo de 2010

El clan Bush y el nazismo


A la historiografía burguesa le gusta presentar los grandes acontecimientos históricos como producto de grandes líderes carismáticos que subyugan e hipnotizan a las masas con su sugestiva oratoria. De este modo, por ejemplo, Hitler, un pintor mediocre que vivía en albergues nocturnos, llegó a convertirse en el führer encandilador de Alemania en los años 30 y 40. Se suceden biografías y películas siempre sobre una persona y se procura eludir las soterradas condiciones sociopolíticas y económicas que posibilitaron el régimen nazi y catapultaron a Hitler al Bundestag.

Es conocido que los magnates alemanes de la industria y el acero Krupp y Thyssen financiaron al partido nazi y auparon a Hitler al poder. Pero, quizá, no es tan sabido que fueron también los banqueros de Wall Street los que sufragaron de forma encubierta su fulgurante ascensión hacia el poder. De esto trata el libro de Venster G.Tarpley y Antón Chaitkin titulado “George Bush, la biografía desautorizada”, donde el clan Bush tiene un papel relevante y preponderante. Sobre todo Prescott Bush, abuelo de George W. Bush...

Prescott Bush es uno de los directores ejecutivos de la Union Banking Company (UBC), testaferro de los nazis en Nueva York y Londres. Vía UBC, Prescott Bush y su suegro, George Herbert Walker, unieron sus fuerzas en compañía del industrial alemán Fritz Thyssen para financiar a Hitler antes y durante la II Guerra Mundial. La fortuna de la familia Bush se amasó gracias a los contratos financieros establecidos con la Alemania hitleriana. Por supuesto, la opinión pública estadounidense ignora esto porque ni Dan Rather ni el New York Times, el periodismo «liberal», les informará de ello.

Hagamos un poco de historia. En 1922 W. Averell Harriman fue a Berlín a fin de encontrarse con los miembros de la familia Thyssen para fundar una filial bancaria. El presidente de este banco sería el ya mentado G. H. Walker, suegro de Prescott Bush. En 1924 se creó la UBC para unir sus fuerzas al Bank voor Hendel en Scheepvaart holandés de Thyssen. Su principal director sería Prescott Bush.

Fue tras el gran crack financiero de 1929-31 que debilitó a todos los gobiernos cuando algunos anglo-estadounidenses decidieron instalar el régimen hitleriano en Alemania. Fritz Thyssen fue el primero en hacer despegar al partido nazi, entregándole 25.000 dólares a mitad de los años 20. En 1931 se unió al partido nazi y pronto llegó a ser amigo íntimo de Hitler. Thyssen estaba tan fascinado con Hitler que llegó a escribir un libro titulado “Yo financié a Hitler”. Eran buenos tiempos. También utilizó su influencia para crear el German Steel Trust, fundado en 1926 por el capo de Wall Street Clarence Dillon. ¿Quién fue uno de los asistentes de Dillon en ese proyecto? Agárrense: el padre de Prescott Bush, Sam Bush.

Los Thyssen obtuvieron su financiación inicial a partir de dos puntales, a saber: el Brown Brothers Harriman (BBH) y la UBC. Personajes clave en esos dos puntales serían los ubicuos G. H. Walker y, cómo no, Prescott Bush. La UBC fue creada para transferir fondos entre Manhattan y Alemania a través de los bancos holandeses de Thyssen. Los Thyssen se beneficiaron de la ayuda de la familia real holandesa, que cooperó para ocultar sus cuentas en toda una serie de bancos holandeses. La UBC se convirtió en un canal secreto para el dinero nazi que partía de Alemania hacia Estados Unidos, pasando por Holanda. Y cuando los nazis tenían necesidad de renovar sus suministros, la BBH encauzaba sus fondos directamente hacia Alemania. La UBC recibía el dinero, después Holanda y el BBH lo reexpedían. Y ¿quién forma parte de la oficina que dirigía las dos compañías? Lo adivinaron: Prescott Bush, el primer blanqueador de dinero de los nazis. Sus operaciones eran tan desleales hacia sus compatriotas americanos que en 1942 el Gobierno estadounidense ordenó la incautación de todas las operaciones bancarias nazis en Nueva York cuyo responsable era él.

La guerra se termina en 1945 y Fritz Thyssen muere en 1951. A su muerte los restantes accionistas de la UBC liquidaron sus activos siendo Presscott uno de los beneficiarios, recibiendo millón y medio de dólares. Sus colegas (los mismos traidores de Wall Street que financiaron a Hitler) fueron los mismos que iban a lanzar a George Bush senior (el papá del Bush actual) al puesto de director de la CIA en los años 70 y más tarde en la Casa Blanca.

Para acabar tan siniestra intrahistoria, digamos dos palabras sobre Bernardo de Holanda. Bernardo de Lippe-Biesterfeld, príncipe alemán, se casó con la princesa y futura reina Juliana de Holanda en 1937. Luego de este braguetazo, el príncipe Bernardo, notorio pronazi que fundara en los años 50 el grupo Bilderberg (ver post-scríptum), permitió a la familia Thyssen blanquear su dinero a través de Holanda, mientras que los Rockefeller se procuraban casi un tercio del control de los intereses de Thyssen (fue David Rockefeller quien fundó la célebre Comisión Trilateral). El BBH y la UBC, por los cuales el dinero se encauzaba hacia los Estados Unidos, fueron fundados por los miembros de la cofradía (?) Huesos y Calaveras de la Universidad de Yale. Sin hablar ahora de las relaciones comerciales de la familia Bush con la familia Bin Laden y el grupo Carlyle, que esa es otra, Huesos y Calaveras es una secta cristiano-satánica a la que pertenecieron los arrapiezos Bush cuando eran universitarios en Yale. Durante seis meses Bush hijo fue investigado por el fiscal de Brownsville (Texas), acusado de uno de los asesinatos rituales cometidos por la secta, pero el proceso fue paralizado por papá Bush, entonces jefe de la CIA. También un informe de la CIA de 1963 documenta la conexión de Bush hijo con una red antisemita de ultraderecha (hoy tan amigos del sionismo), por no mencionar los lazos que unían a Bush padre y al norcoreano fascista Sun Myung Moon. En fin, unos «angelitos».

PS: En 1954 Bernardo de Holanda fundó un club de personas influyentes y poderosas para fortalecer las relaciones de los países occidentales y frenar el «expansionismo soviético». La primera reunión se hizo en el hotel holandés Bilderberg. Los Rockefeller o los Rothchilds o Kissinger mantuvieron con sus fortunas y latrocinios este txoko. En 1989 se reunieron en el balneario de La Toja siendo recibidos por Felipe González. Allí pululaban los exquisitos Miguel Boyer, Polanco y, como invitados, Esperanza Aguirre, Jordi Pujol (un cristiano «fundamentalista» en sus años mozos) o el hoy académico de la lengua Juan Luís Cebrián. Pertenecen a la «sociedad», dicho ahora a la donostiarra manera, Donald Rumsfeld, el presidente de Coca-Cola, el de France Telecom o el promotor de becarias Bill Clinton. Uno de los mecenas de tanto filantropismo es la rica familia sueca de los Wallberg, cuya hija está casada con Kofi Annan, secretario general de la ONU. Les gusta sentirse, como diría James Cagney, en la cima del mundo. Claro que, como decía Marx, todo lo sólido se desvanece en el aire.

Jon Odriozola

lunes, 5 de abril de 2010

El imperio del consumo


La explosión del consumo en el mundo actual mete más ruido que todas las guerras y arma más alboroto que todos los carnavales . Como dice un viejo proverbio turco, quien bebe a cuenta, se emborracha el doble. La cultura de consumo suena mucho, como el tambor, porque está vacía; y a la hora de la verdad, cuando el estrépito cesa y se acaba la fiesta, el borracho despierta, solo, acompañado por su sombra y por los platos rotos que debe pagar.

El derecho al derroche, privilegio de pocos, dice ser la libertad de todos. Dime cuánto consumes y te diré cuánto vales. Esta civilización no deja dormir a las flores, ni a las gallinas, ni a la gente. En los invernaderos, las flores están sometidas a luz continua, para que crezcan más rápido. En las fábricas de huevos, las gallinas también tienen prohibida la noche. Y la gente está condenada al insomnio, por la ansiedad de comprar y la angustia de pagar. Este modo de vida no es muy bueno para la gente, pero es muy bueno para la industria farmacéutica.

Estados Unidos consume la mitad de los sedantes, ansiolíticos y demás drogas químicas que se venden legalmente en el mundo, y más de la mitad de las drogas prohibidas que se venden ilegalmente, lo que no es moco de pavo si se tiene en cuenta que Estados Unidos apenas suma el cinco por ciento de la población mundial...

El mundo entero tiende a convertirse en una gran pantalla de televisión, donde las cosas se miran pero no se tocan. El campeonato mundial de fútbol del ‘98 nos confirmó, entre otras cosas, que la tarjeta MasterCard tonifica los músculos, que la Coca-Cola brinda eterna juventud y que el menú de McDonald’s no puede faltar en la barriga de un buen atleta.

Las masas consumidoras reciben órdenes en un idioma universal: la publicidad ha logrado lo que el esperanto quiso y no pudo. Cualquiera entiende, en cualquier lugar, los mensajes que el televisor transmite. En el último cuarto de siglo, los gastos de publicidad se han duplicado en el mundo. Gracias a ellos, los niños pobres toman cada vez más Coca-Cola y cada vez menos leche, y el tiempo de ocio se va haciendo tiempo de consumo obligatorio.

Tiempo libre, tiempo prisionero: las casas muy pobres no tienen cama, pero tienen televisor, y el televisor tiene la palabra. Comprado a plazos, ese animalito prueba la vocación ‘democrática’ del progreso: a nadie escucha, pero habla para todos. Pobres y ricos conocen, así, las virtudes de los automóviles último modelo, y pobres y ricos se enteran de las ventajosas tasas de interés que tal o cual banco ofrece.

La cultura del consumo, cultura de lo efímero, condena todo al desuso mediático. Todo cambia al ritmo vertiginoso de la moda, puesta al servicio de la necesidad de vender. Las cosas envejecen en un parpadeo, para ser reemplazadas por otras cosas de vida fugaz. Hoy que lo único que permanece es la inseguridad, las mercancías, fabricadas para no durar, resultan tan volátiles como el capital que las financia y el trabajo que las genera. El dinero vuela a la velocidad de la luz: ayer estaba allá, hoy está aquí, mañana quién sabe, y todo trabajador es un desempleado en potencia.

Paradójicamente, los centros comerciales, reinos de la fugacidad, ofrecen la más exitosa ilusión de seguridad. Ellos resisten fuera del tiempo, sin edad y sin raíz, sin noche y sin día y sin memoria, y existen fuera del espacio, más allá de las turbulencias de la peligrosa realidad del mundo.

Eduardo Galeano, escritor y periodista uruguayo