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viernes, 3 de octubre de 2014
Viñeta
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jueves, 4 de septiembre de 2014
OTAN: 65 años inventando enemigos
Ningún plan militar, por bien preparado que esté, tiene garantizada su supervivencia más allá del primer encuentro con el enemigo (mariscal de campo Helmuth von Moltke, 1800-1891)
Para que surgiera un pacto militar como la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) hace 65 años, tenía que existir alguno o varios enemigos de los países de Europa Occidental o los tenía que inventar.
Estados Unidos, el mayor beneficiado en términos financieros, políticos, económicos y geoestratégicos durante la Segunda Guerra Mundial, decidió establecer su control absoluto en esta parte de Europa.
La mano derecha de cada hegemonía es la fuerza militar, por eso Washington inventó la idea de la inseguridad de los europeos occidentales debido a la existencia de la Unión Soviética que, de acuerdo a los estrategas del departamento de Estado, representaba un permanente peligro latente para la democracia occidental debido a su ideología comunista.
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miércoles, 19 de marzo de 2014
35 países en los que EE.UU. apoyó a fascistas, narcos y terroristas
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| Julio de 1950: Unos soldados surcoreanos avalados por Estados Unidos caminan al lado de miles de presos políticos masacrados a balazos por Corea del Sur en Daejeon. |
El apoyo de EE.UU. a los ultraderechistas y al reciente golpe de Estado en Ucrania es solo un ejemplo más del respaldo estadounidense al fascismo, al narcotráfico o al terrorismo a lo largo de la historia contemporánea.
En un artículo publicado en el portal AlterNet, el periodista Nicolas J. S. Davies hace un repaso a la historia del siglo XX y XXI y demuestra cómo fascistas, dictadores, narcotraficantes y señores de la guerra de todo el globo han gozado del patrocinio de EE.UU. en su implacable lucha por detentar el control mundial.
A continuación, los 35 países más destacados cuya historia reciente ha sido explícitamente perfilada por la 'mano', a veces no tan invisible, de EE.UU.
1. Afganistán
En la década de 1980, EE.UU. trabajó con Pakistán y Arabia Saudita para derrocar el Gobierno socialista de Afganistán. Además, la CIA fundó, entrenó y armó a las fuerzas dirigidas por los líderes tribales conservadores, cuyo poder se vio amenazado por el progreso en la educación, los derechos de la mujer y la reforma agraria que se estaban llevando a cabo en el país. Tras la retirada de las tropas soviéticas de Afganistán en 1989, los señores de la guerra apoyados por EE.UU. 'desgarraron' el país e impulsaron la producción de opio a un nivel sin precedentes —entre 2.000 a 3.400 toneladas por año—. El Gobierno talibán redujo la producción de opio en un 95% en dos años, entre 1999 y 2001, pero la invasión de EE.UU. en 2001 restauró a los señores de la guerra y a los narcotraficantes en el poder. Afganistán ocupa en la actualidad el puesto 175 de los 177 países más corruptos del mundo, el puesto 175 de 186 en desarrollo humano, y desde 2004, detenta el récord en producción de opio (5.300 toneladas al año).
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viernes, 14 de marzo de 2014
Stepan Bandera, el héroe de Maidán
La fotografía de arriba corresponde al ayuntamiento de Kiev. El retratado es Stepan Bandera, héroe de los grupos que ahora controlan el poder.
¿Quién fue Stepan Bandera? Un líder político de los años 30-40 en Ucrania. Veamos su actividad política, descrita aquí:
Esta fotografía fue tomada hace casi 70 años. La niña de la foto tiene 2 años y se llama Cheslava Jzhanovska, del pueblo de Kuty (distrito de Kosovsk, región de Ivano-Frankovsk, Ucrania Occidental). La niña con aspecto angelical mira al objetivo de la cámara... Es su última foto.En abril de 1944 en el pueblo de Kuty entraron las tropas de Bandera. La niña, que dormía, fue acuchillada con una bayoneta en su cuna. ¿Por qué? Porque no era ucraniana.
La pequeña Cheslava fue asesinada con una bayoneta. A la joven de 18 años Galina Jzhanovka los seguidores de Bandera se la llevaron, la violaron y la ahorcaron en el bosque. En la foto de abajo, Galina Jzhanovska, una chica de pueblo con vestido tradicional, sonríe a la cámara. ¿Por qué la violaron y ahorcaron? Por lo mismo. No era ucraniana.
Todos los no ucranianos del pueblo de Kuty fueron aniquilados. Eran cerca de 200 personas, polacos y armenios. Sí, armenios. Había en Polonia una pequeña minoría de armenios polacos. Vivían en los Cárpatos desde la edad media. Ya no. Todos fueron asesinados con los polacos en 1944, cuando la matanza de Volyn llegó hasta los Cárpatos.
jueves, 9 de enero de 2014
El verdadero rostro del criminal Bandera
Extraído de Komsomolskaya Pravda
Traducción Josafat S. Comín
El lema “Slava Ukraine, Geroiam slava” (Gloria a Ucrania, gloria a los héroes) con el que en su día se saludaban entre ellos los miembros de las tristemente famosas organizaciones nacionalistas ucranianas “OUN” y “UPA”, vuelve a estar de moda en Ucrania. Pero si hace unos años, algo así solo se podía oír en el occidente del país, donde los colaboracionistas fascistas Stepan Bandera y Román Shujévich, hace tiempo que se convirtieron en “héroes” (en honor de los cuales incluso se han erigido monumentos), ahora ese lema se puede escuchar día y noche en Kiev, en lo que se ha venido en llamar “Euromaidán”. Mientras, cada manifestante nos intenta demostrar que Bandera no es ningún criminal, sino todo un “héroe de Ucrania”. ¿Pero quién fue en realidad Stepan Bandera, cuyos partidarios celebraron su natalicio el 1 de enero, con una marcha de antorchas, y por qué los partidarios de estos criminales fascistas ucranianos son cada vez más en Ucrania?
Comparte con nosotros sus impresiones el director del Fondo “Memoria histórica”, Alexánder Diukov.
Los “banderistas” de hoy día en Maidán gustan repetir que Bandera y sus “colegas” lucharon por la independencia de Ucrania, combatiendo por igual tanto a las tropas soviéticas como a las alemanas. ¿Realmente fue así?
Si nos centramos en la figura de Bandera, lo cierto es que él personalmente, no combatió nunca contra nadie. Dudo de que tuviese en sus manos alguna vez un arma, y aunque así fuere, desde luego nunca tomó parte en las acciones partisanas. La biografía de Bandera consta de distintos periodos. El primero está relacionado con la actividad contra las autoridades polacas, ya que como es sabido, en el periodo de entreguerras Ucrania occidental formaba parte de Polonia. Esta actividad era de tipo terrorista, por la que Bandera acabó en la cárcel polaca con todo merecimiento.
domingo, 15 de septiembre de 2013
Vietnam padeció al campeón de la guerra química
Bajo tejado de vidrio resulta cuanto menos grotesco y cínico lanzar más que piedras sino graves acusaciones carentes de pruebas irrefutables contra otros, como si se pudiera borrar la siempre justa y severa memoria histórica.
Este es el caso hoy de Estados Unidos, que se convirtió en campeón mundial de la guerra química durante una década en la cual castigó sin piedad al pueblo vietnamita con tal de impedir la independencia y reunificación de su país y mantener un designio imperial intervencionista a miles de kilómetros.
Todavía Vietnam sufre sus consecuencias, en varias generaciones, los que fueron expuestos directamente desde 1961 a 1971 y quienes nacieron después con las huellas genéticas transmitidas de la guerra química desatada por las fuerzas norteamericanas de agresión.
Ni los culpables han sido castigados, ni han resarcido a las víctimas y ni siquiera se ha escuchado una palabra de perdón por parte de la potencia que ahora se erige en una mezcla de juez supremo y policía global dispuesto a lanzar sus cohetes sobre Siria.
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martes, 6 de agosto de 2013
"Hiroshima" por los campeones de la democracia
El 6 de Agosto de 1945, hace hoy 68 años, el bombardero estadounidense B-29 Enola Gay lanzaba la primera bomba atómica sobre la ciudad japonesa de Hiroshima matando al menos a setenta y cinco mil personas. Los criminales volvieron a lanzar una segunda bomba tres días más tarde sobre la ciudad de Nagasaki muriendo más de treinta y cinco mil personas sin contar las decenas de miles que después murieron a causa de la radiación. La justificación fue la de poner fin a la guerra, pero ya conocemos las justificaciones del fascismo criminal aunque se disfracen de demócratas de toda la vida. Hoy los bombardeos humanitarios se han convertido en una nueva versión de aquella masacre.
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miércoles, 26 de junio de 2013
Video: Sobre los terroristas "sirios"...
...y los gobiernos occidentales que los apoyan:
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jueves, 23 de agosto de 2012
Empresas que crecieron con los nazis y con la esclavitud de sus trabajadores
Da miedo lo eficientes que fueron los nazis dirigiendo a un país entero, incluyendo su población e industria, hacia sus funestos objetivos. Hay tres grandes empresas que se suelen mencionar siempre como colaboradoras con los nazis. Hugo Boss que diseñó los intimidantes uniformes de las SS (así como las monótonas camisas marrones de las SA y las juventudes hitlerianas); Volkswagen que diseñó el escarabajo a instancias de Hitler y los produjo como salchichas usando mano de obra esclava; e IBM que diseñó las fichas perforadas que sirvieron para sistematizar la exterminación de personas por raza y clase.
Sin embargo, estas no fueron las únicas empresas que actuaron conjuntamente con los nazis, otras empresas mundiales reconocibles hoy en día también vendieron sus almas al diablo de distintas maneras, y puede que le sorprendan algunos de los nombres que aparecen a continuación.
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domingo, 2 de octubre de 2011
18 aniversario de los sucesos del “octubre negro” en Moscú
Un gobierno manchado de sangre
Eduard Korenev. Participante de los sucesos de octubre del 93 en Moscú.
Rusia ha vivido para ver los vergonzosos festejos de la dictadura burguesa. En aquel momento, cuando esta dictadura estaba todavía en proceso embrionario, nosotros las gentes soviéticas, prácticamente desarmados, nos enfrentamos abiertamente a ella. 12 días y 12 noches resistimos defendiendo el último órgano legislativo del Poder soviético: el Soviet Supremo de la RSFSR. No estábamos defendiendo a Rutskoi ni a Jasbulátov, como quieren hacer creer nuestros asesinos y sus medios vendidos. No éramos chusma ni lumpen, como pretenden presentarnos esos sinvergüenzas; Éramos hijos de nuestra patria.
Trabajo como técnico de laboratorio en un instituto de investigación en el sector espacial puntero. En nuestra unidad (6ª compañía del 2º batallón del regimiento del Soviet Supremo) había un doctor en ingeniería, técnicos de investigación, militares en activo, entrenadores deportivos, estudiantes, periodistas. Ninguno de nosotros llegó allí siguiendo las órdenes de nadie, fuimos por nuestra propia voluntad, y nos conocimos allí, junto a la Casa de los Soviets. Solo por el nombre: Estábamos vestidos de civil, lo que sirvió de excusa a alguno, para calificarnos de muchedumbre y chusma...
miércoles, 7 de septiembre de 2011
De Leningrado a Trípoli
Este es un artículo tomado del blog La Cocina de Dizdira que os recomendamos seguir con habitualidad:

Hace 70 años la prensa española saludaba con júbilo la, según los periodistas de entonces, inminente caída de Leningrado a manos de tropas alemanas y finlandesas. Hoy hacen lo mismo con la caída de Trípoli o con la de cualquier otra población que se oponga a los designios del fascismo. Esta celebración por todo lo alto del asedio y bombardeo de una población inocente entra dentro de lo previsible, desde luego y no produce mucho más asco que ése al que por desgracia nos ha acostumbrado la maldad humana a lo largo de la Historia. Lo que sigue sin poder digerirse bien es la infamia con la que los propagandistas fascistas de entonces y los de ahora llegan a retorcer los hechos para hacer de las víctimas verdugos y de los asesinos liberadores. No hace falta que cite aquí ninguno de esos centenares de artículos de aguerridos reporteros y/o sesudos analistas que toda la prensa, desde Gara hasta La Razón, ha venido empleando para hacer pasar la invasión injustificada a Libia por una guerra de liberación popular. De sobra estamos inundados de ellos. Lo que sí quisiera hacer es citar pasajes muy significativos aparecidos el 7 de Septiembre de 1941 en La Vanguardia. Un periódico que, tantos años después, utiliza técnicas muy similares de propaganda a favor, cómo no, siempre de "los buenos" de la película. Veamos un fragmento del "editorial"...
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jueves, 7 de abril de 2011
Película: "The atomic cafe"
La película que aquí presentamos es una colección de films propagandísticos producidos al comienzo de la guerra fría para concienciar al público estadounidense y hacerlo favorable a la utilización de la bomba atómica. En él se muestra ademas hasta qué punto el gobierno introdujo en la sociedad norteamericana una histeria anticomunista con el fin de justificar intervenciones imperialistas en otros países. Aterrorizar las mentes para conseguir los objetivos es una de las claves del fascismo.
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jueves, 3 de marzo de 2011
35 aniversario de los asesinatos impunes del 3 de Marzo en Vitoria-Gasteiz

Los ministros del gobierno responsables políticos de estos asesinatos son: Manuel Fraga Iribarne ministro de Gobernación de viaje en Alemania durante los hechos, Adolfo Suárez que era ministro de Gobernación en funciones durante el viaje de Fraga, Rodolfo Martín Villa ministro de Relaciones Sindicales y Alfonso Osorio Ministro de Presidencia.
Antecedentes
El 3 de marzo de 1976, en Euskal Herria, una de sus ciudades, Vitoria-Gasteiz, sufrió la mayor agresión vivida en su historia contra la clase obrera. Cinco trabajadores fueron asesinados y más de cien resultaron heridos, la mayoría de bala, a resultas de los disparos efectuados por la policía armada española al desalojar una iglesia, previamente gaseada, en la cual se celebraba una asamblea de trabajadores en huelga.
En una época carente de libertades, en la cual no existían derechos de huelga, manifestación, reunión, etc. y bajo un duro régimen dictatorial, (Franco había muerto unos meses antes) en Vitoria-Gasteiz se estaba desarrollando un movimiento huelguístico ampliamente secundado por varias empresas, en base a unas reivindicaciones puramente sociolaborales.

La Asamblea
Tras dos meses largos de huelga y dos días de huelga general, el 3 de marzo estaba convocada una jornada de paro total. Este paro fue secundado por la práctica totalidad de trabajadores, tanto de empresas en lucha como otras que lo apoyaron solidariamente, así como el comercio, servicios, estudiantes, amas de casa y la ciudadanía en general. Desde la mañana, la policía intervino duramente ante cualquier atisbo de concertación o manifestación, llegando incluso a disparar fuego real, produciéndose los primeros heridos de bala.
Para las cinco de la tarde estaba convocada una asamblea general informativa en la iglesia de San Francisco de Asís del barrio de Zaramaga, lugar donde se acostumbraba realizar las reuniones de las Comisiones Representativas de las empresas en lucha, para informar de los acontecimientos novedosos.

La Agresión
La policía “premeditadamente” dejó que se llenara la iglesia con alrededor de cinco mil personas, permaneciendo en el exterior un número similar, y fue en ese momento cuando mandó desalojar la misma. La multitud allí congregada ante el temor de ser aporreada y agredida en su salida, se negó al abandono del recinto religioso. Hay que recalcar que los templos estaban protegidos por el Concordato, por lo cual no podían actuar ni acceder a su interior las Fuerzas Armadas, salvo urgente necesidad.
Para proceder al desalojo, la policía atacó y asaltó la iglesia con gases lacrimógenos y material antidisturbios, por lo que presos del pánico y la asfixia, los allí congregados comenzaron a salir huyendo, momento en el que los policías procedieron a golpear y disparar indiscriminadamente tanto sobre los que intentaban escapar, como sobre los que desde el exterior atraían su atención para dejar vía libre a los que abandonaban aquel infierno.

Asesinados
El resultado, cinco obreros asesinados y unos cien heridos, muchos de ellos de gravedad. Ellos mismos, (la policía) se felicitaban de haber disparado más de mil tiros, de haber producido una masacre y de haber contribuido a la mayor paliza de la historia. Las grabaciones existentes, se recogieron a través de la frecuencia de FM del canal de la policía y se conservan en la actualidad.
En un primer momento, a resultas de los partes hospitalarios enviados al juzgado por ser las personas atendidas, tanto fallecidos como heridos, a consecuencia de disparos y agresiones, se abrieron diligencias previas. Los sumarios abiertos, después de varios recorridos por diversos juzgados y tribunales, acabaron finalmente en la jurisdicción militar, la cual, aun reconociendo que los hechos considerados, eran en principio constitutivos de delitos por homicidio, dictó auto de sobreseimiento por no haber motivos suficientes para acusar de ellos a personas determinadas. Posteriores reclamaciones al Estado por responsabilidad civil, efectuadas por algunos afectados, tampoco fueron atendidas.

Tomado de la Asociación 3 de Marzo
Video con imágenes de los sucesos y la canción Campanades a morts compuesta por Lluís Llach a raíz de los asesinatos:
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jueves, 10 de febrero de 2011
Documental: "Volver a nacer". Memoria desde el exilio del genocidio de la Unión Patriótica en Colombia
Artículo relacionado en este blog: "El exterminio de la Unión Patriótica, que se cifra en al menos seis mil víctimas, permanece en medio de la más escandalosa impunidad"
Documental relacionado en este blog: "El Baile Rojo. La historia del genocidio contra la Unión Patriótica"
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domingo, 4 de julio de 2010
La Unión Europea: un sueño nazi hecho realidad

Nos han vuelto a tratar de engañar. Siguen con la cantinela de que la unidad europea se ideó después de la II Guerra Mundial y no antes. Dicen que la unidad europea se edificó para superar el nacionalismo y evitar guerras intestinas; que el nazismo había sido una experiencia funesta para Europa y que Europa debía ser lo contrario del nazismo. Siguen tratando de hacernos creer que las naciones conducen al nacionalismo, el cual es perverso por sí mismo porque, a su vez, conduce a la guerra. Quieren hacernos creer que el proyecto de integración europea nació después de la II Guerra Mundial como antídoto contra las rivalidades nacionalistas internas. Aseguran que durante ese conflicto el chovinismo había alcanzado sus mayores cotas y los europeos comprendieron repentinamente que sus pequeños estados respectivos debían quedar unidos por instituciones supranacionales para que la guerra no volviera a causar estragos en el viejo continente.
Sin embargo, es falso que la idea original de la unificación europea sea posterior a la II Guerra Mundial; es falso que esa idea fuera concebida en oposición a la rivalidad imperialista anterior. Por el contrario, no solo los nazis, sino los fascistas y los colaboracionistas de muchos países europeos utilizaron el europeísmo para justificar la agresión. Los nazis, los vichystas, los fascistas italianos y muchos otros pasaron muchos años antes y durante la guerra elaborando sofisticados programas de integración política y económica de Europa...
El modelo alemán
A mediados del siglo XIX Alemania no existía como Estado unificado. Por tanto, cuando estalla la I Guerra Mundial apenas hacía 50 años que Alemania había entrado en el concierto de los Estados europeos con una sola voz. Fue una loca carrera en la que pasaron velozmente de un situación casi feudal al capitalismo monopolista más salvaje, y de los problemas de construcción interna de un Estado federal al trampolín del control de su propia zona de influencia en el exterior. De vértigo. Una vez edificado su propio país, los imperialistas alemanes creyeron que su modelo federal era válido también para su entorno económico. Se convencieron ellos a sí mismos y se esforzaron en con—vencer a los demás. Su federalismo nacional lo convirtieron en un federalismo internacional, o por lo menos europeo. Surgió el pangermanismo porque fuera de las fronteras aún quedaban alemanes por unificar, desde el Báltico hasta el Mar Negro. Esos países que aún quedaban fuera, las reliquias del Imperio austro-húngaro o del zarista, diezmado por la Revolución bolchevique de 1917, estaban muy atrasados con respecto a la locomotora alemana. Incorporarse a Alemania era como incoporarse al siglo XXI partiendo del siglo XVII. Es bien sabido que los imperialistas alemanes, siempre generosos, se declararon dispuestos a compartir con los demás sus conquistas y sus progresos, antes y después de 1933.
Incluso sus planes de integración europea aseguraban que mantendrían intacta la soberanía nacional de los estados miembros de Europa. No se trataba de una incorporación sino de una integración. No podían presentar sus planes al exterior como una expansión imperialista sino como una integración europea. En la futura Europa nazi no habría amos ni siervos sino socios. Eso es lo que dijo su propaganda durante toda la II Guerra Mundial, consagrando enormes esfuerzos a convencer al resto de Europa de que los progresos económicos alemanes, la infraestructura de transporte y la economía en general eran mucho mejores que en el resto de Europa y que, en consecuencia, Europa debía integrarse según el modelo alemán. Más que los alemanes eran los propios europeos los que debían estar interesados en esa integración. El plan de Hitler de establecer una sola entidad política en toda Europa, su necesidad de buscar respaldo en los propios países ocupados, y muchos elementos centrales de la filosofía nazi, todo ello formaba parte de su pensamiento europeísta.
Los proyectos elaborados por los nazis proclamaban que los estados miembros de la futura Confederación Europea tenían que asegurar que en su territorio no se cometieran actos incompatibles con la solidaridad europea y las obligaciones europeas. En 1943 en una Nota sobre la fundación de una Confederación Europea, Cecile von Renthe-Fink, que ocupaba el rango diplomático de ministro con Hitler, sostenía que las naciones europeas tenían un desarrollo común; decía que Alemania deseaba unir a Europa sobre una base federal; proclamaba que no había intención de inmiscuirse en los asuntos internos de otros países: Lo único que se requiere de los estados europeos es que sean miembros leales y proeuropeos de la comunidad y colaboren voluntariamente en sus tareas [...] El objeto de la cooperación europea será promover la paz, la seguridad y el bienestar de todos los estados europeos y su población. No se trataba de que un estado o grupo de estados dominara a otros sino de que se establecería una relación de alianza y lealtad mutua en vez de los métodos imperiales de la era anterior. En un tono similar, Werner Daitz declaraba que Europa no se puede administrar de forma centralizada: se debe conducir de modo descentralizado.
Una versión avanzada del plan nazi sobre la futura Confederación Europea volvían sobre el tema del federalismo con la esperanza de encontrar así una solución a la rivalidad entre las potencias imperialistas europeas. Argumentaban que el problema europeo era que una multiplicidad de pueblos tenía que vivir en una superficie relativamente reducida en una combinación de unidad e independencia:
Su unidad debe ser tan firme como para que nunca más pueda haber guerra entre ellos y los intereses externos de Europa se puedan salvaguardar en su conjunto. Al mismo tiempo, los estados europeos deben conservar su libertad e independencia, para actuar de acuerdo con sus diferentes situaciones y misiones nacionales y cumplir su función particular dentro del marco más amplio, en un espíritu alegre y creativo. La fuerza y la seguridad de Europa no dependen de la subordinación impuesta o exigida por una potencia europea a la otra, sino de la unión de todos. El problema europeo solo se puede resolver sobre una base federal por la cual los estados europeos resuelvan por libre voluntad, basados en un reconocimiento de esta necesidad, unirse en una comunidad de estados soberanos. Esta comunidad se puede designar confederación europea.
Hasta la hoy famosa y fracasada Constitución Europea es una iniciativa de los nazis. El borrador nazi de Constitución para la Nueva Europa proclamaba el derecho de cada país a organizar su vida nacional como considere adecuado, siempre que respete sus obligaciones hacia la comunidad europea. Otros documentos repetían la misma idea. La actual guerra es también una guerra por la unidad y libertad de Europa, escribió Renthe-Fink:
Sus objetivos son crear y garantizar una paz duradera para los países europeos [...] eliminar las causas de las guerras europeas, sobre todo el sistema de equilibrio de poder [...] superar el particularismo europeo mediante la cooperación libre y pacífica entre los pueblos europeos. La lealtad a Europa no significa sujeción sino cooperación franca basada en igualdad de derechos. Cada pueblo europeo debe participar a su manera en la nueva Europa. El único requerimiento es que los estados europeos sean francamente leales a Europa, de la cual son miembros.
Finalmente, Renthe-Fink añadía: Cada estado continental debe permanecer consciente de su responsabilidad hacia la Comunidad Económica Europea. El autor de los proyectos hitlerianos sostenía que no deseaba una burocracia supranacional, ni siquiera un sistema de conferencias intergubernamentales. Cualquier pretensión supranacional podía generar sospechas hacia las ambiciones imperialistas alemanas.
El europeísmo nazi
El europeísmo es, pues, un invento nazi; ellos fueron los primeros en elaborar planes (económicos y políticos) de integración europea. Si extractáramos algunos discursos de la época de Hitler, Goebbels, Ribbentrop y otros dirigentes nazis sin mencionar la fuente, muchos pensarían que son actuales y que se trata de parlamentarios de la eurocámara.
Mucho antes de llegar al poder, en 1932, el dirigente nazi Alfred Rosenberg ya asistió a un congreso de Europa en Roma. Luego Hitler y todos sus portavoces hicieron frecuentes referencias a Europa durante su época de dominación terrorista, incluso antes de la guerra. Hay varias compilaciones, entre ellas un libro profusamente ilustrado, titulado simplemente Europa, cuya introducción escribió Ribbentrop. En 1937, por ejemplo, declaró en el mitin del partido nazi en Nuremberg que quizá estemos más interesados en Europa de lo que otros países necesitan estarlo. Nuestro país, nuestro pueblo, nuestra cultura y nuestra economía han surgido de condiciones europeas generales. En consecuencia, debemos ser enemigos de cualquier intento de introducir elementos de discordia y destrucción en esta familia europea de pueblos.
Poco después, en 1938, Rudolf Hess organizó una presentación en el Congreso del partido Nazi, llamada La lucha por el destino de Europa en el Este, que explicaba por qué la colonización alemana de Rusia llevaría la civilización europea a los bárbaros eslavos.
En 1940 Joseph Goebbels dijo: Estoy convencido de que dentro de cincuenta años la gente ya no pensará en términos de países. El jefe nazi de propaganda creía que el federalismo alemán podía ser un modelo para Europa porque la absorción de los estados alemanes por parte del imperio alemán había funcionado. Así los estados europeos se podían integrar armónicamente sin atentar contra su identidad: Si nosotros, con nuestra perspectiva de la Gran Alemania, no tenemos interés en atentar contra las peculiaridades económicas, culturales o sociales de, por ejemplo, los bávaros y los sajones, tampoco tenemos interés en atentar contra la individualidad económica, social o cultural de, por ejemplo, el pueblo checo.
Los lacayos europeos de los nazis también aceptaban que Alemania era un modelo: Vidkun Quisling declaró que la Confederación Alemana podía servir como modelo para la cooperación con otros estados europeos. Goebbels aseguraba que nunca hemos tenido la intención de imponer por la fuerza este nuevo orden o reorganización de Europa. De ningún modo debéis pensar que cuando los alemanes traemos un nuevo orden a Europa lo hacemos con el propósito de sofocar a otros pueblos. Se explayaba sobre el carácter realista de la integración europea: A mi juicio la concepción que una nación tiene respecto de su propia libertad se debe armonizar con los hechos actuales y las simples cuestiones de eficiencia y propósito. Así como ningún miembro de una familia tiene derecho a turbar la paz por motivos egoístas, no se puede permitir que ninguna nación europea se interponga en el camino de un proceso general de organización. En el mismo tono, un funcionario del ministerio nazi de Empleo declaró que Alemania podía afirmar que no estaba luchando por sí misma, sino por Europa. Una versión del proyecto nazi de Confederación Europea sostenía que el papel de Alemania en Europa consistía en reconciliar los intereses particulares de los estados europeos con los intereses de Europa en su conjunto. A esta aspiración se sumaba la opinión de que los intereses y necesidades de Alemania están esencial e inseparablemente ligados con los de Europa.
Con frecuencia los nazis enfatizaban que los estados debían unirse voluntariamente a la nueva Europa. Liderazgo no significa dominación sino protección externa y responsabilidad interna, era su consigna. Hitler y Mussolini no querían sometimiento sino cooperación sincera: Todos los pueblos europeos que se han probado históricamente son bienvenidos como miembros de la nueva Europa. Su desarrollo nacional y cultural en libertad e independencia está garantizado. Cínicamente alegaban que los ejemplos de Finlandia, Hungría, Bulgaria, Rumanía, Croacia y Eslovaquia, países militarmente ocupados todos ellos, demostraban que no había intención de intervenir en los asuntos internos de otros estados: Nuestro único requerimiento es que los estados europeos sean miembros sinceros y entusiastas de Europa. Los imperialistas alemanes creyeron encontrar, por fin, un nuevo modo de dirigir Europa sin dominarla: La idea del liderazgo, que será el concepto dominante de la nueva vida internacional de Europa, es la negación de los métodos imperialistas de una época pasada: significa reconocimiento de la confiada cooperación de estados menores e independientes para abordar las nuevas tareas comunales.
De la misma manera, Arthur Seyss-Inquart escribió que nadie deseaba ver una Europa dominada por Alemania: Nuestro único deseo es que surja una Europa que sea realmente europea y consciente de su misión europea. Después de la invasión de la Unión Soviética, Signal, un periódico de circulación masiva en los tiempos gloriosos del III Reich, señaló también que no habría una Europa alemana: En realidad los soldados del Reich no solo defienden la causa de su patria sino que protegen cada nación europea digna de ese nombre. El problema estaba en quienes no eran dignos de ese nombre...
Una constante en la estrategia imperialista nazi consistía en hablar de sus socios y vecinos y pregonar la idea de que la búsqueda común de intereses compartidos había reemplazado a la rivalidad y la competencia capitalistas. Los hitlerianos también fueron pioneros de la globalización y dedicaron mucha atención a asuntos como el sentido europeo de comunidad. Anton Reithinger, gerente del monopolio I. G. Farben, en la conferencia de la Comunidad Económica Europea de 1942, habló del equilibrio entre los diversos intereses de los socios del espacio económico europeo, por una parte, y los intereses comunes de todos los pueblos europeos, por la otra: Para poner estos intereses en práctica se requiere [...] una creencia en la idea europea y en la misión europea de Alemania.
Los arquitectos de la Nueva Europa
Pero las múltiples declaraciones nazis que se puedan aportar son muy poco comparadas con los planes concretos que dibujaron para la integración económica y política de Europa. No hablamos de que se parezcan a las que luego se pusieron en práctica tras la guerra; lo que estamos diciendo exactamente es que son las mismas, es decir, que la Unión Europea fue diseñada por los nazis.
Los planes nazis de integración europea eran tanto políticos como económicos. Como dijo Heinrich Hunke, se reconoce la necesidad de un orden político para la cooperación económica de los pueblos. Desde mediados de 1941 Goebbels comenzó a intervenir más en la cuestión europea y le dedicó numerosos discursos, mitines y artículos periodísticos. Llenó las páginas de su semanario Das Reich con consignas europeístas: La nueva Europa, El nuevo orden europeo, el Lebensraum de Europa o La visión de una nueva Europa. Entretanto, Ribbentrop señalaba que la lucha contra el bolchevismo, que unía a muchos pueblos del este de Europa, evidenciaba una creciente unidad moral de Europa dentro del Nuevo Orden que nuestros grandes líderes han proclamado y preparado para el futuro de las naciones civilizadas. Aquí se encuentra el sentido profundo de la guerra contra el bolchevismo. Es signo de la regeneración espiritual de Europa.
Dentro del Ministerio del Exterior, ese interés culminó con la creación de un comité de Europa en el otoño de 1942. Integraban el comité funcionarios del Ministerio del Exterior y expertos del Instituto para el Estudio de Países Extranjeros. Las luminarias eran Alfred Six, director del Instituto de Asuntos Exteriores -que organizó en 1941 una conferencia llamada La nueva Europa, para 303 estudiantes de 38 países- y Werner Daitz.
En marzo de 1943, se habían trazado planes muy avanzados para una confederación europea. Esos planes adoptaron la forma de constituciones y tratados que delineaban las competencias y la estructura de la futura confederación. El 21 de marzo de 1943 Ribbentrop escribió una nota que comienza así: Soy de la opinión de que, como ya le he propuesto al Führer en mis actas anteriores, deberíamos proclamar cuanto antes, en cuanto hayamos alcanzado un éxito militar significativo, la Confederación Europea en forma muy específica. Lo único que paralizó a los nazis en la proclamación oficial de su Confederación Europea fue que el éxito militar significativo que Ribbentrop esperaba no se produjo y las hordas hitlerianas fueron aplastadas en Stalingrado.
El plan de Ribbentrop proponía invitar a los jefes de los estados en cuestión (Alemania, Italia, Francia, Dinamarca, Noruega, Finlandia, Eslovaquia, Hungría, Rumanía, Bulgaria, Croacia, Serbia, Grecia y España) para firmar el instrumento que daría existencia a la Confederación. Junto al memorándum había un borrador que hablaba del destino común de los pueblos europeos y del objetivo de garantizar que nunca estallen guerras entre ellos. También preveía la abolición de barreras aduaneras entre los estados participantes.
En junio de 1943, un funcionario presentó los elementos básicos de un plan para la nueva Europa a un miembro del Comité de Europa. En medio de los habituales mentiras merca del anhelo de paz de las naciones, la sección titulada La organización económica de Europa anticipaba un comercio basado en el principio de la preferencia europea frente a los países no europeos, con el objetivo de llegar a una unión aduanera europea, un centro de clearing europeo y tipos de cambio estables en Europa, con miras a una unión monetaria europea; y la armonización de las condiciones laborales, lo que parece querer decir que todos los trabajadores europeos deberían ingresar en campos de concentración. El proyecto también anticipaba conferencias en cada especialidad (trabajo, agricultura y demás) para decidir las políticas aplicables a toda la Confederación.
Este documento fue seguido en agosto de 1943 por una Nota sobre la fundación de una Confederación Europea en la que Renthe-Fink escribió:
En la tremenda lucha por el futuro de Europa, los alemanes somos campeones de un nuevo y mejor orden donde todos los pueblos europeos hallarán un lugar legítimo y digno. Hasta ahora hemos evitado hacer una propuesta concreta en lo concerniente a la cuestión europea [...] Si ahora presentáramos la idea de una solución confederada, basada en la libre cooperación entre naciones independientes, ella consolidaría la confianza de los pueblos europeos en nuestra política y aumentaría su voluntad de seguir nuestra guía y trabajar por nuestra victoria.
Aunque los principios encarnados en el acto constitutivo de la Confederación Europea anexos al memorándum especificaban que la Confederación era una comunidad de estados soberanos que se garantizaban mutuamente la libertad y la independencia, está claro que, bajo la batuta hitleriana, la confederación ejercería un control casi total sobre los asuntos internos de sus estados miembros: La economía europea será planificada conjuntamente por los estados miembros según sus intereses comunes y nacionales, decía el documento. El objetivo era incrementar la prosperidad material, la justicia social y la seguridad social en los estados individuales, y desarrollar los recursos materiales y laborales de Europa [...] para proteger la economía europea de las crisis y las amenazas económicas externas. Sugería que las barreras aduaneras que impiden aumentar el comercio entre los miembros de la Confederación se eliminarán gradualmente y que el sistema intraeuropeo de comunicaciones por ferrocarril, autopistas y vías fluviales y aéreas se desarrollará de acuerdo con un plan unificado.
El plan europeo de integración de Renthe-Fink preveía la necesidad de un Consejo Económico compuesto por representantes de los estados miembros, el cual se dividiría en comités destinados al comercio, la industria y la navegación, los asuntos de economía y moneda, las cuestiones laborales y sociales, la alimentación, la agricultura y los bosques. El documento repetía los objetivos definitivos de la Confederación:
La solución de los problemas económicos, con miras a la inmunidad frente a un bloqueo; la regulación del comercio sobre la base de la preferencia por Europa frente al resto del mundo, con miras a una unión aduanera europea y un mercado libre europeo; un sistema central de clearing europeo y tasas de cambio estables en Europa, con miras a una unión monetaria europea. Los objetivos incluirían la estandarización y mejoramiento de las condiciones de empleo y seguridad social, así como la planificación de largo plazo de la producción industrial, agropecuaria y forestal.
Como vemos, la producción agropecuaria ocupaba un ligar prominente en los documentos nazis sobre Europa. Era preciso que la agricultura europea fuera autosuficiente.
Los documentos nazis también manifestaban que la integración de Europa era inevitable a causa del desarrollo tecnológico. Solían sostener que la fragmentación de los recursos económicos de Europa era un grave obstáculo para la prosperidad y el progreso social de los diversos países. Se requería coordinación y planificación económica: Con el objeto de alentar el comercio mutuo y crear un gran mercado europeo, se eliminarán progresivamente las aduanas y otras barreras entre los países.
Otro proyecto nazi es lo que cincuenta años después los europeístas llamaron redes transeuropeas, una avanzadilla de la modernidad actual. Según Renthe-Fink, la experiencia ha mostrado que el actual sistema de comunicaciones de Europa es inadecuado para el aumento de la demanda. La red interna de ferrocarriles, carreteras y líneas aéreas se desarrollará de acuerdo con un plan común. También el ministro vichysta Jacques Benoist-Méchin, lamentaba la centralización del sistema de transporte francés, como si París fuera el único centro del mundo, y exigía nuevas arterias que se conectaran con las carreteras alemanas e italianas para dar a la infraestructura de transporte de Francia un carácter genuinamente europeo. Un orador de la conferencia sobre la Comunidad Económica Europea proclamó que el futuro pertenece al transporte motorizado.
Las sorpresas de los adelantos nazis no tienen fin. Otro ejemplo es el Tratado Europeo contra el terrorismo de 1977, que está literalmente extraído del Pacto entre Hitler y Mussolini, el llamado Pacto Antikomintern, el acuerdo contra los comunistas. Por eso cuando Rumanía se incorporó a la Unión Europea, emitió una declaración contra el comunismo y, al mismo tiempo, rehabilitó con todos los honores la figura de Antonescu, la versión local de Hitler, Mussolini y Franco.
Europa es justamente eso y nada más que eso.
Tomado de Antorcha (censurada revista digital del PCE (r))
La Unión Europea amenaza con dictaduras si no se aceptan las recetas neoliberales

Jose Durao Barroso, ex Primer Ministro de Portugal y actual Presidente de la Comisión Europea ha advertido a los sindicatos y movimientos populares de Europa que si no aceptan los paquetes neoliberales de austeridad, podrían instalarse dictaduras militares en España, Grecia y Portugal.
Barroso, el más alto funcionario del ejecutivo europeo, “nos traumatizó con una visión apocalíptica del colapso de democracias en Europa debido a su situación de endeudamiento”, recuerda John Monks, Secretario General de la Confederación de Sindicatos de Europa (ETUC). Su mensaje “fue tajante: si no se implantan los paquetes de medidas de austeridad, en esos países podría desaparecer la democracia como la conocemos actualmente. No hay otra alternativa.”
La burguesía europea plantea, en otras palabras, un ultimátum al movimiento obrero y popular: paguen sumisamente los costos de la crisis que el gran capital ha causado, o se los hacemos pagar por la vía de la bota militar. En lenguaje político: si ofrecen resistencia a la reducción de su nivel de vida pasaremos de la dictadura burguesa velada (democracia representativa) a la dictadura burguesa abierta...
La amenaza es real por varias razones. En primer lugar, por el status del emisor del mensaje. Barroso es el más alto funcionario del Estado regional europeo y, por lo mismo, el capo di capi visible de su clase política. En segundo lugar, por el status de los receptores del mensaje, la European Trade Union Confederation (ETUC). Finalmente, por el hecho, de que las dictaduras militares desaparecieron apenas hace unos treinta años de estos países. La dictadura falangista en España duró formalmente de 1936 hasta 1978; la última dictadura militar en Grecia (G. Papadopoulos) de 1967 hasta 1975 y la dictadura portuguesa de Salazar sobrevivió de 1932 hasta 1974. Reinstalar el terrorismo de Estado en la periferia sureña de la Unión Europea ---sea en forma abierta como en Grecia en 1967 o en Honduras en el 2010, o en forma encubierta como en Colombia--- para proteger las disfuncionales relaciones de producción capitalistas y los intereses de los poderosos, no será ningún problema en un continente, cuya clase dominante inventó el fascismo, el falangismo y el nacionalsocialismo. Y en cuya cuna de modernidad, Francia, el gobierno (Pompidou-de Gaulle) rodeó el 29 de mayo de 1968 Paris con los tanques del Ejército francés, para romper el paro general de obreros y estudiantes, si fuese necesario.
La amenaza de usar la violencia del Estado contra la resistencia de los pobres se complementa con un reporte de Merrill Lynch-Capgemini que informa que los ricos del mundo se hicieron aún más ricos en la peor crisis capitalista mundial desde la Gran Depresión de los años treinta. El número de millonarios en el mundo subió el año pasado a diez millones (+ 17%), que juntos representan una riqueza total de 39 billones de dólares. De esos plutócratas, 2.87 millones viven en Estados Unidos; 1.65 millones en Japón; 861,000 en Alemania y 477,00 en China.
La lectura de ambas informaciones ---la advertencia de Barroso y el perverso aumento de la riqueza de los plutócratas en tiempos de severa crisis económica mundial--- no deja duda alguna sobre el carácter de clase del capitalismo que vivimos y sus sujetos principales, las grandes burguesías. Si fuera necesario volver a establecer campos de concentración para proteger las ganancias, como en los años treinta, esos sujetos volverían a establecerlas.
Para las mayorías y los intelectuales críticos la lección es igualmente clara. Es preciso emular la actitud del movimiento obrero e intelectual europeo de 1847. Cuando en 1847 quedó evidente que 1848 iba a ser un año de grandes convulsiones sociales y políticas, la vanguardia europea encargó a Marx y Engels redactar un Programa Regional de Acción, que orientara a las mayorías en la defensa de sus legítimos intereses. Ese programa de alternativas estratégicas y medidas tácticas, fue el “Manifiesto Comunista”.
Hoy día conocemos el Modo de Producción del Socialismo del Siglo XXI ---planeación democrática, valor de trabajo y principio de equivalencia--- y su superestructura política (Ueberbau), la democracia participativa. Lo que nos falta, a diferencia de 1847, son sindicatos e intelectuales con conciencia de clase y teoría crítica. Por eso, las mayorías europeas se encuentran sin defensas ante la amenaza “apocalíptica” del terrorismo de Estado burgués que su más alto funcionario acaba de lanzar.
Heinz Dieterich
Tomado de laRepública.es
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miércoles, 23 de junio de 2010
Documental: "El Baile Rojo. La historia del genocidio contra la Unión Patriótica"
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El exterminio de la Unión Patriótica, que se cifra en al menos seis mil víctimas, permanece en medio de la más escandalosa impunidad

Hace veinticinco años la paz en Colombia fue posible.Con la fundación de la Unión Patriótica, el 28 de mayo de 1985, floreció a la vida nacional un movimiento político nuevo, plural, democrático, surgido de los históricos acuerdos de La Uribe, suscritos por las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia - Ejército del Pueblo (FARC - EP) y el Gobierno Nacional y resultado mas tangible e importante del proceso de paz.
Fue la Unión Patriótica una corriente política que expresó la oposición democrática y popular, en la cual convergieron distintas fuerzas sociales comprometidas en un gran proyecto nacional empeñado en jalonar las profundas transformaciones que requiere nuestro país, con un carácter verdaderamente democrático, por la paz con justicia social y el derecho a vivir con dignidad.En los comicios de 1986, la Unión Patriótica obtuvo un significativo resultado electoral: La voz del pueblo en las urnas dio un contundente mentís al militarismo, la intolerancia y la estigmatización, un sí rotundo a la paz, la apertura democrática y la esperanza.
Con el nombre de Baile Rojo, se designó al siniestro plan criminal que ejecutaron los sectores mas reaccionarios del Establecimiento para impedir el avance de las fuerzas democráticas, cerrarle el paso a la reconciliación y la apertura; generar pánico y provocar la desbandada del movimiento popular. El genocidio es ejecutado por asesinos a sueldo, muchos de ellos ex militares,entrenados por mercenarios israelíes, europeos y norteamericanos; pagados por narcotraficantes,terratenientes, empresarios y políticos; apoyado desde los cuarteles; instigado desde, los clubes, las curules, las salas de redacción, y algunas delegaciones diplomáticas...
Ante la mirada estupefacta del mundo, tiene lugar el aniquilamiento físico, la persecución y el despojo de todo un grupo humano que se había empeñado en ejercer el legítimo derecho a la oposición política. Dos presidentes de la Unión Patriótica, parlamentarios, alcaldes, diputados,concejales; comunidades enteras; hombres y mujeres de todas las edades son víctimas del genocidio, reconocido por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos como una sistemática persecución por motivos políticos.
En medio de esa campaña de exterminio, los hombres y mujeres de la UP dan una corajuda y generosa demostración de fortaleza moral y erguidamente sostienen con dignidad la bandera de la oposición política y la lucha inalienable por el derecho a la vida y a la paz. La dolorosa historia de Colombia confirma que el Establecimiento utiliza el crimen como herramienta de la lucha política : Todos aquellos que han pretendido llevar adelante un proyecto democrático de oposición política han devenido víctimas de la ferocidad y la barbarie. Así, invisibilizaron a José María Carbonell; eliminaron al movimiento de los artesanos de Melo; mataron a hachazos a Rafael Uribe Uribe; asesinaron a Jorge Eliécer Gaitán y persiguieron implacablemente a sus simpatizantes;hostigaron y coptaron al MRL; acosan inmisericordemente cualquier expresión de disenso en los partidos tradicionales.
Organizaciones que confluyeron con la Unión Patriótica como el Partido Comunista Colombiano, A Luchar, Firmes, sectores de la ANAPO, corrientes progresistas de los partidos liberal y conservador, movimientos indígenas, feministas y religiosos, fueron perseguidos, señalados y pagaron una alta cuota de sacrificio por su decisión de ampliar y fortalecer el espacio de la oposición política en Colombia.
El exterminio de la Unión Patriótica, que se cifra en al menos seis mil víctimas, permanece en medio de la mas escandalosa impunidad. Concientes de que éste crimen internacional no puede quedar sin castigo y no puede repetirse, la UP presidida en ese entonces por Aida Abella Esquivel, hoy en el exilio, demando al Estado colombiano por genocidio político ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, a través de la Corporación Reiniciar y la Comisión Colombiana de Juristas, requerimiento que fue aceptado por esa instancia internacional.
El genocidio contra de la Unión Patriótica expuesto ante la comunidad internacional se constituye en un proceso de la mayor importancia por tratarse de la reivindicación del ejercicio de los derechos políticos de los pueblos. Su reconocimiento no sólo involucra a la UP sino a todos los hombres y mujeres perseguidos y sacrificados por intentar construir desde la civilidad una alternativa que modifique las caducas estructuras políticas y sociales en nuestro país. En el espíritu de éste caso, están representados todos aquellos colombianos y colombianas que han luchado y luchan por construir una nación sin exclusiones.
Tras dos décadas del audaz intento de la UP, el panorama de los derechos y las libertades en Colombia es desalentador e inquietante: La intolerancia y el autoritarismo son política de Estado. La protesta social, cualquier forma de disenso y de oposición son calificadas como terrorismo; se niegan las condiciones objetivas del conflicto social y armado en que se debate nuestra nación, dejando de lado no sólo los preceptos constitucionales y los Pactos internacionales suscritos por Colombia, sino la propia realidad.
El poder deshonra la palabra empeñada y pisotea los acuerdos de paz, colocando una lápida a quienes un día sin traicionar sus sueños dejaron las armas y creyeron poder actuar en el escenario de la virtual democracia colombiana. Hoy vuelven a ser víctimas del odio que seproyecta desde los más altos cargos del actual gobierno que continúa ejecutando la guerra sucia. Las masacres y ejecuciones extrajudiciales disfrazadas de errores militares; las detenciones arbitrarias y juicios amañados presentadas como acciones contrainsurgentes; el desplazamiento forzado y el despojo publicitado como guerra al narcotráfico, son elementos cotidianos de la política de “seguridad democrática”.
Todo aquel que hoy en Colombia levante su voz frente al unanimismo y la paramilitarización, es estigmatizado como terrorista. El discurso oficial profundiza la polarización y el odio frente a un pueblo que reclama la tolerancia y la paz. Durante el actual gobierno, se han cometido múltiples violaciones de DD HH contra los sobrevivientes de la UP y los militantes del PCC, quienes siguen siendo víctimas del odio y la intransigencia.
Se perfila, quizás como nunca antes, la puesta en marcha de un proyecto fascista, armado con la motosierra de los paramilitares y el partido de la extrema derecha, cuyo botín de guerra se refleja en un tercio de los miembros del parlamento, cuatrocientas alcaldías, varias gobernaciones, el asalto de los puestos públicos y de los órganos de investigación y control del nivel nacional: Es el resultado palpable de la guerra de exterminio que, a sangre y fuego, le arrebató a la oposición política la tierra, los bienes, las curules y la propia vida.
La grave crisis que vivimos no puede ser ajena a ningún demócrata. Aún estamos a tiempo de evitar que nuestro país se precipite por el despeñadero de la guerra civil generalizada y de la intervención norteamericana. La solución política negociada de éste conflicto continúa siendo hoy desesperada urgencia y reclamo de los hombres y mujeres de Colombia que hacen mas vigentes que siempre las banderas de la Unión Patriótica de lucha por una paz digna, pronta, democrática y con justicia social.
Es por ello que convocamos a conmemorar el aniversario de la fundación de la Unión Patriótica, en una jornada que permita poner sobre la mesa la importancia de rescatar la memoria de las víctimas por ejercer la posición política en Colombia. El sacrificio de quienes entregaron su vida, de los que fueron y son perseguidos obligados al desplazamiento y el exilio; de quienes sufren las consecuencias de los atentados, de los despojados, de los estigmatizados y también de sus familias: de sus hijos, de sus novias, de sus padres, amigos y compañeros.
Convocamos a hacer visible la militancia y el compromiso de los hombres y mujeres que desde el taller y la fábrica; desde el aula y el escenario; en el campo y la ciudad; con la palabra y la bandera empeñaron y empeñan su esfuerzo en la construcción de una Colombia donde todos tengamos cabida.
Convocamos a todos y todas a la reflexión y al debate sobre la importancia que para el Estado democrático de derecho tienen la existencia de la oposición política; las garantías para el ejercicio del disenso y la crítica; la pluralidad de las ideas, de la visión del mundo, del proyecto de país.
Tomado de Carlos Lozano Guillén
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sábado, 15 de mayo de 2010
El clan Bush y el nazismo
A la historiografía burguesa le gusta presentar los grandes acontecimientos históricos como producto de grandes líderes carismáticos que subyugan e hipnotizan a las masas con su sugestiva oratoria. De este modo, por ejemplo, Hitler, un pintor mediocre que vivía en albergues nocturnos, llegó a convertirse en el führer encandilador de Alemania en los años 30 y 40. Se suceden biografías y películas siempre sobre una persona y se procura eludir las soterradas condiciones sociopolíticas y económicas que posibilitaron el régimen nazi y catapultaron a Hitler al Bundestag.
Es conocido que los magnates alemanes de la industria y el acero Krupp y Thyssen financiaron al partido nazi y auparon a Hitler al poder. Pero, quizá, no es tan sabido que fueron también los banqueros de Wall Street los que sufragaron de forma encubierta su fulgurante ascensión hacia el poder. De esto trata el libro de Venster G.Tarpley y Antón Chaitkin titulado “George Bush, la biografía desautorizada”, donde el clan Bush tiene un papel relevante y preponderante. Sobre todo Prescott Bush, abuelo de George W. Bush...
Prescott Bush es uno de los directores ejecutivos de la Union Banking Company (UBC), testaferro de los nazis en Nueva York y Londres. Vía UBC, Prescott Bush y su suegro, George Herbert Walker, unieron sus fuerzas en compañía del industrial alemán Fritz Thyssen para financiar a Hitler antes y durante la II Guerra Mundial. La fortuna de la familia Bush se amasó gracias a los contratos financieros establecidos con la Alemania hitleriana. Por supuesto, la opinión pública estadounidense ignora esto porque ni Dan Rather ni el New York Times, el periodismo «liberal», les informará de ello.
Hagamos un poco de historia. En 1922 W. Averell Harriman fue a Berlín a fin de encontrarse con los miembros de la familia Thyssen para fundar una filial bancaria. El presidente de este banco sería el ya mentado G. H. Walker, suegro de Prescott Bush. En 1924 se creó la UBC para unir sus fuerzas al Bank voor Hendel en Scheepvaart holandés de Thyssen. Su principal director sería Prescott Bush.
Fue tras el gran crack financiero de 1929-31 que debilitó a todos los gobiernos cuando algunos anglo-estadounidenses decidieron instalar el régimen hitleriano en Alemania. Fritz Thyssen fue el primero en hacer despegar al partido nazi, entregándole 25.000 dólares a mitad de los años 20. En 1931 se unió al partido nazi y pronto llegó a ser amigo íntimo de Hitler. Thyssen estaba tan fascinado con Hitler que llegó a escribir un libro titulado “Yo financié a Hitler”. Eran buenos tiempos. También utilizó su influencia para crear el German Steel Trust, fundado en 1926 por el capo de Wall Street Clarence Dillon. ¿Quién fue uno de los asistentes de Dillon en ese proyecto? Agárrense: el padre de Prescott Bush, Sam Bush.
Los Thyssen obtuvieron su financiación inicial a partir de dos puntales, a saber: el Brown Brothers Harriman (BBH) y la UBC. Personajes clave en esos dos puntales serían los ubicuos G. H. Walker y, cómo no, Prescott Bush. La UBC fue creada para transferir fondos entre Manhattan y Alemania a través de los bancos holandeses de Thyssen. Los Thyssen se beneficiaron de la ayuda de la familia real holandesa, que cooperó para ocultar sus cuentas en toda una serie de bancos holandeses. La UBC se convirtió en un canal secreto para el dinero nazi que partía de Alemania hacia Estados Unidos, pasando por Holanda. Y cuando los nazis tenían necesidad de renovar sus suministros, la BBH encauzaba sus fondos directamente hacia Alemania. La UBC recibía el dinero, después Holanda y el BBH lo reexpedían. Y ¿quién forma parte de la oficina que dirigía las dos compañías? Lo adivinaron: Prescott Bush, el primer blanqueador de dinero de los nazis. Sus operaciones eran tan desleales hacia sus compatriotas americanos que en 1942 el Gobierno estadounidense ordenó la incautación de todas las operaciones bancarias nazis en Nueva York cuyo responsable era él.
La guerra se termina en 1945 y Fritz Thyssen muere en 1951. A su muerte los restantes accionistas de la UBC liquidaron sus activos siendo Presscott uno de los beneficiarios, recibiendo millón y medio de dólares. Sus colegas (los mismos traidores de Wall Street que financiaron a Hitler) fueron los mismos que iban a lanzar a George Bush senior (el papá del Bush actual) al puesto de director de la CIA en los años 70 y más tarde en la Casa Blanca.
Para acabar tan siniestra intrahistoria, digamos dos palabras sobre Bernardo de Holanda. Bernardo de Lippe-Biesterfeld, príncipe alemán, se casó con la princesa y futura reina Juliana de Holanda en 1937. Luego de este braguetazo, el príncipe Bernardo, notorio pronazi que fundara en los años 50 el grupo Bilderberg (ver post-scríptum), permitió a la familia Thyssen blanquear su dinero a través de Holanda, mientras que los Rockefeller se procuraban casi un tercio del control de los intereses de Thyssen (fue David Rockefeller quien fundó la célebre Comisión Trilateral). El BBH y la UBC, por los cuales el dinero se encauzaba hacia los Estados Unidos, fueron fundados por los miembros de la cofradía (?) Huesos y Calaveras de la Universidad de Yale. Sin hablar ahora de las relaciones comerciales de la familia Bush con la familia Bin Laden y el grupo Carlyle, que esa es otra, Huesos y Calaveras es una secta cristiano-satánica a la que pertenecieron los arrapiezos Bush cuando eran universitarios en Yale. Durante seis meses Bush hijo fue investigado por el fiscal de Brownsville (Texas), acusado de uno de los asesinatos rituales cometidos por la secta, pero el proceso fue paralizado por papá Bush, entonces jefe de la CIA. También un informe de la CIA de 1963 documenta la conexión de Bush hijo con una red antisemita de ultraderecha (hoy tan amigos del sionismo), por no mencionar los lazos que unían a Bush padre y al norcoreano fascista Sun Myung Moon. En fin, unos «angelitos».
PS: En 1954 Bernardo de Holanda fundó un club de personas influyentes y poderosas para fortalecer las relaciones de los países occidentales y frenar el «expansionismo soviético». La primera reunión se hizo en el hotel holandés Bilderberg. Los Rockefeller o los Rothchilds o Kissinger mantuvieron con sus fortunas y latrocinios este txoko. En 1989 se reunieron en el balneario de La Toja siendo recibidos por Felipe González. Allí pululaban los exquisitos Miguel Boyer, Polanco y, como invitados, Esperanza Aguirre, Jordi Pujol (un cristiano «fundamentalista» en sus años mozos) o el hoy académico de la lengua Juan Luís Cebrián. Pertenecen a la «sociedad», dicho ahora a la donostiarra manera, Donald Rumsfeld, el presidente de Coca-Cola, el de France Telecom o el promotor de becarias Bill Clinton. Uno de los mecenas de tanto filantropismo es la rica familia sueca de los Wallberg, cuya hija está casada con Kofi Annan, secretario general de la ONU. Les gusta sentirse, como diría James Cagney, en la cima del mundo. Claro que, como decía Marx, todo lo sólido se desvanece en el aire.
Jon Odriozola
Tomado de SRI "Amnistía presos"
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domingo, 11 de abril de 2010
La masacre de Katyn

Fosa de Katyn
Tras el final de la Primera Guerra Mundial, la frontera entre Rusia y Polonia fue establecida a lo largo de una línea que paso a conocerse como la línea Curzon, siendo Lord Curzon el hombre de estado británico que la propuso.
Esta línea de demarcación no era del agrado de los polacos, que pronto entraron en guerra contra la Unión Soviética para hacer retroceder sus fronteras hacia el este. La Unión Soviética contraatacó y estaba preparada no solamente para defenderse a sí misma, sino también, y en contra de los consejos de Stalin, para liberar a Polonia entera. Stalin consideraba que tal propósito estaba condenado al fracaso, porque según él el nacionalismo polaco todavía era muy fuerte. Los polacos habían dejado claro que NO querían ser liberados por lo que no valía ni la pena intentarlo. De ahí que los polacos opusieran una feroz resistencia al avance de los soviéticos. En último momento la unión Soviética se vio forzada a retirarse e incluso a ceder territorios al este de la línea Curzon a Polonia. Los territorios en cuestión eran el oeste de Bielorrusia y el oeste de Ucrania (unos territorios inmensamente más poblados por bielorrusos e ucranianos respectivamente, en comparación con la población polaca). Todos estos incidentes no podían sino exacerbar la desconfianza mutua entre polacos y rusos...
El 1 de septiembre de 1939, la Alemania Nazi invadió Polonia. El 17 de septiembre, la Unión Soviética movilizó sus fuerzas para reocupar aquellas partes de Polonia que se encontraban al este de la línea Curzon. Tras haber ocupado estos territorios, la Unión Soviética inició el reparto de la tierra a los campesinos e implementó el tipo de reformas democráticas que son tan populares para el pueblo e muy impopulares para los explotadores. Durante la batalla para retomar los territorios al este de la línea Curzon, la Unión Soviética capturó a unos 10 000 oficiales polacos, que se convirtieron en prisioneros de guerra. Estos prisioneros fueron luego llevados a unos campos en el territorio disputado y se les puso a trabajar en la construcción de carreteras, etc.
Dos años más tarde, el 22 de junio de 1941, la Alemania Nazi atacó esa a la Unión Soviética por sorpresa. El Ejército Rojo se vio forzado a retirarse urgentemente y Ucrania fue ocupada por los alemanes. Durantes esta retirada urgente no fue posible evacuar a los prisioneros polacos de guerra hacia el interior del país. El jefe del campo nº 1, el Mayor Vetoshnikov, declaró que había solicitado al jefe de tráfico de la Sección de Smolensk de los Ferrocarriles del Este que se le proporcionaran vagones para la evacuación de los prisioneros pero le respondieron que esto estaba lejos de ser posible. El ingeniero Ivanov, que había sido Jefe de Tráfico en aquella época, confirmó que no había vagones que compartir. “Además,” dijo, “no podíamos enviar vagones a la línea Gussino, donde estaban la mayoría de los prisioneros polacos, porque aquella línea ya estaba en la línea de fuego”. El resultado fue que, debido a la retirada soviética del territorio, los prisioneros polacos se convirtieron en prisioneros de los alemanes. En abril de 1943, los hitlerianos anunciaron que los alemanes habían encontrado varias fosas comunes en el bosque de Katyn, cerca de Smolensk, que tenían enterrados los cadáveres de cientos de oficiales polacos supuestamente asesinados por los rusos.
Este anuncio fue preparado para minar más en adelante los esfuerzos de cooperación de polacos y rusos para derrotar a los alemanes. La alianza ruso-polaca siempre fue dificultosa porque el gobierno polaco en el exilio, instalado en Londres, era obviamente un gobierno de las clases explotadoras. Tenía que enfrentarse a los alemanes debido a la posterior cínica invasión de su país para el lebensraum. La posición de la Unión Soviética era que mientras ésta pueda conservar el territorio al este de la línea Curzon, no tendría ningún problema en que se restableciera un gobierno burgués en Polonia. Pero la alianza ya se encontraba en dificultades porque el gobierno polaco en el exilio, liderado por el general Sikorski, instalado en Londres, no estaba dispuesto a que se devolvieran estos territorios. Y esto pese a que en 1941, cuando Hitler invadió Polonia, la Unión Soviética y el gobierno polaco en el exilio no solamente establecieron relaciones diplomáticas sino que además acordaron que la Unión Soviética financiaría “bajo las órdenes de un jefe designado por el gobierno polaco en el exilio pero aprobado por el gobierno soviético” la formación de un ejército polaco, siendo este jefe el general Anders (un prisionero de los soviéticos desde 1939), un antisoviético redomado. El 25 de octubre de 1941 este ejército ya tenía 41 000 hombres, incluyendo 2630 oficiales. No obstante el general Anders rechazaría ulteriormente luchar en el frente germano-soviético por la disputa por la frontera entre la Unión Soviética y Polonia, y el ejército polaco tuvo que ser enviado a otro lugar para luchar, en concreto Irán.
Sin embargo, pese a las hostilidades del gobierno polaco en el exilio, hubo una parte importante de los residentes polacos en la Unión Soviética que no eran antisoviéticos y que aceptaron la reclamación soviético de los territorios al este de la línea Curzon. Muchos de ellos eran judíos. Estos ciudadanos formaron la Unión de Patriotas Polacos que fue la columna vertebral de un gobierno polaco alternativo en el exilio.
La propaganda nazi en relación a la masacre de Katyn fue preparada para volver imposible el que los soviéticos pudieran hacer cualquier trato con los polacos. El general Sikorski utilizó la propaganda nazi para vengarse, afirmándole a Churchill que tenía “abundantes pruebas”. El cómo había obtenido estas “pruebas” de forma simultánea al anuncio alemán de esta supuesta atrocidad soviética no está claro, aunque dice mucho sobre la colaboración secreta entre Sikorski y los nazis. Los alemanes habían hecho pública su acusación el 13 de abril. El 16 de abril el gobierno soviético emitió un comunicado oficial en el que negaba “las fabricaciones calumniosas sobre los supuestos fusilamientos en masa por órganos soviéticos en el área de Smolensk durante la primavera de 1940”. Añadió:
“La declaración de los alemanes no deja ninguna duda acerca del fatal destino de los antiguos prisioneros de guerra polacos, que en 1941 fueron contratados para obras de construcción en el área oeste de Smolensk y que, junto con muchos otros ciudadanos soviéticos, han caído en manos de los verdugos alemanes tras la retirada de las tropas soviéticas.”
Con la fabricación de esta historia, los alemanes decidieron adornarla con un toque antisemita, afirmando que podían dar los nombres de oficiales soviéticos encargados de la masacre que tenían todos nombres judíos. El 19 de abril Pravda respondió lo siguiente:
“Sintiendo la indignación de toda la humanidad progresista por su masacre de civiles pacíficos, y en particular de judíos, los alemanes ahora tratan de provocar la ira de gente crédula contra los judíos. Por este motivo han inventando toda una colección de ‘comisarios judíos’ que según ellos participaron en la masacre de 10 000 oficiales polacos. Para tales expertos en falsificación no ha sido difícil inventarse un par de nombres de gente que nunca ha existido – Lev Rybak, Abraham Brodninsky, Chaim Fineberg. Ninguna de esas personas ha existido jamás, ni en la ‘sección de Smolensk del GPU’ ni en ningún otro departamento del NKVD…”
La insistencia de Sikorski en querer divulgar la propaganda alemana llevó a la total ruptura de relaciones entre el gobierno polaco en el exilio de Londres y el gobierno soviético – tal como lo comentó Goebbels en su diario:
“Esta ruptura supone en un ciento por ciento una victoria de la propaganda alemana y especialmente para mí personalmente… hemos sido capaces de convertir el incidente de Katyn en una importante cuestión política.”
Al mismo tiempo la prensa británica condenaba a Sikorski por su intransigencia:
El diarioThe Times del 28 de abril escribió: “Es sorprendente y lamentable que los que tenían muy buenas razones para comprender la perfidia y la ingenuidad que había en la maquinaria de propaganda de Goebbels, hayan caído ellos mismos en la trampa que había creado. Era difícil que los polacos hubiesen olvidado el volumen de propaganda que se difundió ampliamente durante el primer invierno de la guerra y que describía con todo lujo de detalles unas evidencias circunstanciales, incluyendo una fotografía, que mostraban unas supuestas atrocidades polacas contra los pacíficos habitantes alemanes de Polonia.”
Lo que hay detrás de la insistencia de Sikorski en que la masacre haya sido perpetuada por los soviéticos antes que por los alemanes, es la disputa del territorio al este de la línea Curzon. Sikorski estaba tratando de utilizar la propaganda alemana para movilizar al imperialismo occidental en defensa las exigencias polacas sobre este territorio, de evitar pues, tal como él lo vio, que tomaran partido por la Unión Soviética en la cuestión de la disputa de esta frontera.
Cuando leemos hoy en día las fuentes burguesas, vemos que todas aseguran que la Unión Soviética era responsable de la masacre de Katyn, y lo hacen con tanta seguridad y frecuencia que al tratar de argumentar lo contrario uno se siente como un nazi revisionista intentando negar la masacre de judíos por Hitler. Después de la desintegración de la Unión Soviética, Gorbachov se sumó a esta campaña de desinformación y produjo material que supuestamente provenía de los archivos soviéticos que ‘demostraba’ que los soviéticos cometieron esa atrocidad, y que por supuesto lo hicieron por órdenes de Stalin. Conocemos el interés que todos los Gorbachovs tenían en satanizar a Stalin. Su objetivo no era tanto Stalin como el socialismo. Al denigrar el socialismo, su propósito era el de restablecer el capitalismo y de disfrutar de unas vidas de lujo parasítico para ellos y sus lacayos en detrimento del sufrimiento colectivo de los pueblos soviéticos. Su cinismo equivale al de los nazis alemanes y no nos podemos sorprendernos al verles cantar con la misma cantinela.
Las fuentes burguesas afirman despreocupadamente que las pruebas ofrecidas por los soviéticos que culpaban a los alemanes son totalmente inexistentes o bien se basan en testimonios de habitantes aterrorizados de la región. No mencionan nada acerca de una prueba que hasta el mismo Goebbels reconoció como algo inconveniente, desde su punto de vista. En su diario el 8 de mayo de 1943, escribió: “Desgraciadamente, la munición alemana ha sido encontrada en Katyn… es fundamental que este incidente se mantenga en secreto. Si llegara a ser conocido por el enemigo todo el asunto de Katyn tendría que ser abandonado.”
En 1971 hubo una carta al director The Times que sugería que la masacre de Katyn no pudo haber sido perpetrada por los alemanes puesto que ellos habrían empleado las ametralladoras y las cámaras de gas antes que deshacerse de los prisioneros de la manera en que las víctimas de Katyn fueron asesinados, esto es, mediante un tiro en la nuca. Entonces un antiguo soldado alemán residente en Godalming, Surrey, intervino en la correspondencia con el periódico:
“En tanto que soldado alemán, en esa época convencido de la justeza de nuestra causa, había participado en muchas batallas y acciones durante la campaña rusa. No había estado en Katyn ni en el bosque cercano al lugar. Pero recuerdo bien el escándalo que se produjo cuando en 1943 llegaron las noticias sobre el descubrimiento de la espantosa fosa común cerca de Katyn, cuyo territorio había sido amenazado por el Ejército Rojo.
Joseph Goebbels, tal como lo muestran los archivos históricos, ha engañado a mucha gente. Después de todo, era su trabajo y pocos discutirían su casi total maestría a la hora de hacerlo. Sin embargo, lo que es verdaderamente sorprendente es que se siga considerando una prueba en las páginas del Times treinta años después. Escribiendo desde mi experiencia, no creo que en aquel momento de la guerra Goebbels maquinara para engañar a muchos soldados alemanes en Rusia con el asunto de Katyn… Los soldados alemanes sabían perfectamente que habían sido disparos en la nuca… los soldados alemanes sabíamos que los oficiales polacos no habían sido eliminados por otra gente que la nuestra.”
Además, muchos testigos vinieron después para atestiguar sobre la presencia de oficiales polacos en la región después de que los alemanes la hayan ocupado.
Maria Alexandrovna Sashneva, una maestra de una escuela primaria local, declaró a una comisión especial organizada por la Unión Soviética en septiembre de 1943, inmediatamente después de que el territorio fuera liberado de los alemanes, y dijo que en agosto de 1941, dos meses después de la retirada soviética, ella había escondido a un prisionero de guerra polaco en su casa. Su nombre era Juzeph Lock, y le había hablado de los malos tratos sufridos por los prisioneros polacos bajo la ocupación alemana:
“Cuando los alemanes llegaron, se apoderaron del campo de prisioneros polacos y establecieron allí un régimen estricto. Los alemanes no consideraban a los polacos como seres humanos. Los oprimieron y vejaron de todas las maneras posibles. En alguna ocasión se disparaba a los polacos sin motivo alguno. Él decidió escapar…”
Otros testigos prestaron declaración diciendo que habían visto a los polacos durante los meses de agosto y septiembre de 1941 trabajando en las carreteras.
Además, unos testigos también atestiguaron sobre la persecución de los alemanes a los prisioneros polacos fugados durante el otoño de 1941. Danilenko, un campesino local, era uno de los muchos testigos que testimoniaron sobre ello:
“Se realizaron operaciones de persecución en nuestra aldea para capturar a los prisioneros de guerra polacos que habían escapado. Algunas búsquedas se hicieron en mi casa 2 o 3 veces. Tras una de ellas, le dije al cabecilla… ¿a quién buscáis en nuestra aldea? [Él] respondió que una orden había sido recibida del Estado mayor alemán, por la cual se debían realizar rastreos por todas las casas sin excepción, puesto que unos prisioneros de guerra polacos que habían escapado del campo se estaban escondiendo en nuestra aldea.”
Obviamente los alemanes no le dispararon a los polacos ante la vista de testigos locales, pero hay no obstante testimonios significativos de la gente local acerca de lo que estaba ocurriendo. Un testigo fue Alexeyeva que había sido elegida por el líder de su aldea para servir al personal alemán en una casa de campo en el sector del bosque de Katyn conocido como Kozy Gory, que había sido la casa de descanso de la administración de Smolensk del Comisariado del Pueblo para Asuntos Internos. Esta casa se situaba a unos 700 metros del lugar donde se encontraron las fosas comunes. Alexeyeva dijo:
“Hacia el final de agosto y durante la mayor parte de septiembre de 1941 varios camiones solían venir prácticamente cada día a la casa de campo de Kozy Gory. Al principio no presté atención a ello, pero más tarde advertí de que cada vez que estos camiones llegaban al lugar de la casa de campo paraban allí media hora, y a veces una hora, en algún lugar de la ruta que conectaba a la casa de campo con la carretera. Saqué esta conclusión porque al poco tiempo de llegar al lugar de la casa de campo el ruido que hacían se detenía.
Simultáneamente a la detención del ruido se oían disparos. Los disparos se iban siguiendo uno detrás del otro por intervalos cortos pero aproximadamente regulares. Después los disparos dejaban de oírse y los camiones se dirigían directos a la casa de campo. Los soldados alemanes y los oficiales salían de los camiones. Hablando ruidosamente, venían a lavarse en los baños, tras lo cual realizaban orgías de alcohol.
En los días en que llegaban los camiones, solían venir a la casa de campo más soldados provenientes de unidades militares alemanas. Se les preparaban camas especiales… Evidentemente, poco después de que los camiones llegaran a la casa de campo, unos soldados armados se iban al bosque, al lugar donde paraban los camiones porque en una media hora volvían en aquellos camiones con los soldados que vivían permanentemente en la casa de campo.
…En varias ocasiones vi manchas de sangre fresca en la ropa de dos cabos. De todo esto inferí que los alemanes traían a gente a la casa de campo y las fusilaba.”
Alexeyeva también descubrió que la gente que era ejecutada eran prisioneros polacos.
“Una vez me quedé algo más tarde de lo normal en la casa de campo… Antes de terminar el trabajo que me retenía allí, un soldado entro súbitamente y me dijo que me podía ir… Me… acompañó hasta la carretera.
Sobre la carretera, a 150 o 200 metros del lugar donde la carretera se bifurcaba hacia la casa de campo, vi un grupo de unos 30 prisioneros de guerra polacos caminando a lo largo de la carretera, fuertemente escoltados por alemanes… Me paré cerca del borde de la carretera para ver adónde los llevaban, y vi que se habían desviado hacia nuestra casa de campo en Kozy Gory.
Desde ese momento comencé a observar de cerca todo lo que iba ocurriendo en la casa de campo, empecé a interesarme por ello. Una vez que había caminado una cierta distancia sobre la carretera, daba marcha atrás y me escondía en los arbustos cerca de la carretera, y esperaba. En unos 20 o 30 minutos oía los familiares ruidos de disparos.”
Las otras dos sirvientas solicitadas para la casa de campo, Mijailova y Konajoskaya, hicieron declaraciones que apoyaban esta versión. Otros residentes del área dieron testimonios similares.
Basilevsky, el director del observatorio de Smolensk, fue elegido ayudante del burgomaestre Menshagin, un colaboracionista nazi. Basilevsky, trataba de asegurar la liberación de Zhiglinski, un profesor arrestado por los alemanes, y persuadió a Menshagin de hablar con el comandante alemán de la región, Von Schwetz, sobre esta cuestión. Menshagin lo hizo pero luego informó que era imposible asegurar esa liberación porque “se habían recibido instrucciones de Berlín ordenando que el régimen más estricto sea mantenido.”
Basilevsky luego contó su conversación con Menshagin:
“Involuntariamente repliqué ‘¿Puede algo ser más estricto que el régimen existente en el campo?’ Menshagin me miró de una manera extraña y aproximándose a mi oído, me respondió: ¡sí, puede haberlo! Los rusos pueden al menos ser abandonados para dejarlos morir, pero en cuanto a los prisioneros polacos, la orden es sencillamente la de exterminarlos.”
Tras la liberación el cuaderno de notas de Menshagin fue encontrado con escritos de su propia letra, tal como lo confirmaron grafólogos expertos. En la página 10, con fecha el 15 de agosto de 1941, anotó:
“Todos los prisioneros de guerra fugitivos deben ser detenidos y entregados en la oficina del comandante.”
En sí mismo, esto prueba que los prisioneros polacos todavía estaban en vida en ese momento. En la página 15, que no tiene fecha, aparece la entrada siguiente: “Hay algún rumor entre la población en relación a las ejecuciones de prisioneros de guerra polacos en Kozy Gory (según Umnov)” (Umnov era el jefe de la policía rusa).
Un gran número de testigos declararon que habían sido presionados en 1942-43 por los alemanes para dar falsos testimonios sobre la ejecución de polacos por los rusos.
Parfem Gavrilovich Kisselev, un residente de la aldea cercana a Kozy Gory, declaró que en otoño de 1942 le había llamado la Gestapo y que había sido entrevistado por un oficial alemán:
“El oficial declaró, de acuerdo con la información que disponía la Gestapo, que en 1940, en la zona de Kozy Gory, en el bosque de Katyn, miembros del personal del Comisariado del Pueblo para Asuntos Internos dispararon a oficiales polacos y me preguntó qué testimonio podría dar yo para dar fe de ello. Le respondí que nunca había oído nada acerca de que el Comisariado del Pueblo para Asuntos Internos disparase a gente en Kozy Gory, y que de todas maneras eso era imposible. Le expliqué al oficial que Kozy Gory era un lugar completamente abierto y muy frecuentado, y que si hubiese habido disparos allí toda la población de las aldeas de los alrededores lo habría sabido…
…Sin embargo, el intérprete no quiso escucharme, y cogió un documento escrito sobre el despacho y me lo leyó. Decía que yo, Kisselev, residente en un caserío de la zona de Kozy Gory, había presenciado personalmente los disparos a los oficiales polacos por miembros del personal del Comisariado del Pueblo para Asuntos Internos en 1940.
Tras haber leído el documento, el intérprete me dijo que lo firmara. Rechacé hacerlo… Finalmente gritó ‘O bien lo firmas de una vez o bien le destruimos. Haga una elección.’
Atemorizado por estas amenazas, firmé el documento y pensé que esto sería el fin del problema.”
Pero no fue el fin del problema, porque los alemanes esperaban que Kisselev diera su palabra de lo que había ‘presenciado’ a unos grupos de ‘delegados’ invitados por los alemanes a la zona para que sean testigos del relato de unas supuestas atrocidades soviéticas.
Poco después de que las autoridades alemanas hubiesen anunciado al mundo la existencia de fosas comunes en abril de 1943, “el intérprete de la Gestapo vino a mi casa y me llevó al bosque en el área de Kozy Gory.
“Cuando habíamos salido de la casa y estábamos solos, el intérprete me aviso de que tenía que decirle todo a la gente presente en el bosque exactamente como lo había escrito en el documento que había firmado en el cuartel de la Gestapo.
Cuando llegué al bosque vi las fosas abiertas y a un grupo de extranjeros. El intérprete me dijo que eran delegados polacos que habían llegado para inspeccionar las fosas. Cuando nos acercamos a las fosas los delegados empezaron a hacerme varias preguntas en ruso en relación a las ejecuciones de los polacos, pero como había pasado más de un mes desde que me había convocado la Gestapo, olvidé todo lo que aparecía en el documento que había firmado, me confundí, y finalmente dije que no sabía nada sobre las ejecuciones de los oficiales polacos.
El oficial alemán se puso muy furioso. Bruscamente, el intérprete me apartó de la ‘delegación’ y me echó fuera. A la mañana siguiente un coche con un oficial de la Gestapo llegó a mi casa. Éste me encontró en el jardín, me dijo que estaba arrestado, me metió en el coche y me llevó a la prisión de Smolensk.
Después de mi arresto fue interrogado muchas veces, aunque más que hacerme preguntas, me golpeaban. La primera vez que me llamaron me pegaron muy fuerte y abusaron de mí, se quejaban de mí diciéndome que les había fallado, y me llevaron de nuevo a mi celda. Durante los siguientes interrogatorios me dijeron que debía declarar públicamente que había presenciado las ejecuciones a oficiales polacos por los bolcheviques, y que hasta que la Gestapo no se creyera que lo hubiera hecho de buena fe, no sería liberado de prisión. Le dije al oficial que preferiría quedarme en prisión antes que decirle mentiras a la gente en su cara. Después de esto me volvieron a pegar duramente.
Hubo varios interrogatorios acompañados de golpes, y como resultado perdí toda mi fuerza, mi sentido del oído se volvió muy pobre y no pude mover mi brazo derecho. Aproximadamente un mes después de mi arresto un oficial alemán me llamó y me dijo: ‘Puede ver las consecuencias de su obstinación, Kisselev. Hemos decido ejecutarle. Por la mañana le llevaremos al bosque de Katyn y le colgaremos.’ Le pedí al oficial que no lo hiciera, y empecé a suplicarles alegando que yo no era la persona adecuada para hacer de ‘testigo’ puesto que yo no sabía cómo contar mentiras y que por lo tanto volvería a mezclarlo todo de nuevo.
El oficial siguió insistiendo. Algunos minutos más tarde unos soldados llegaron a la sala y comenzaron a golpearme con porras. Siendo incapaz de aguantar los golpes y las torturas, acordé aparecer en público con un cuento falaz sobre ejecuciones a polacos por los bolcheviques. Después sería liberado de prisión, con la condición de que en cuanto lo solicitaran los alemanes, hablaría delante de una ‘delegación’ en el bosque de Katyn…
En cada ocasión, antes de llevarme al lugar de las fosas en el bosque, el intérprete solía venir a mi casa, llamarme desde el jardín, llevarme hacia un lado para que nadie oyera, y durante media hora me hacía memorizar todo lo que tendría que decir acerca de las supuestas ejecuciones de oficiales polacos por el Comisariado del Pueblo para Asuntos Internos en el 1940.
Recuerdo que el intérprete me dijo algo así: ‘Vivo en una casita en el área de ‘Kozy Gory’, no muy lejos de la casa de campo del Comisariado del Pueblo para Asuntos Internos. En la primavera de 1940 vi como varias noches se llevaban polacos al bosque y los fusilaban allí’. Después era imperativo que yo declarase literalmente que ‘éstos eran los métodos del Comisariado del Pueblo para Asuntos Internos.’ Tras haber memorizado lo que me dijo el intérprete me llevaba al lugar donde estaban las fosas abiertas en el bosque y me pedía que repitiera todo eso en presencia de las ‘delegaciones’ que acudían al lugar.
Mis declaraciones estaban estrictamente supervisadas y orientadas por el intérprete de la Gestapo. Una vez, cuando hablé delante de algunas ‘delegaciones’, me hicieron la siguiente pregunta: ‘¿Vio usted personalmente a los polacos antes de que fuera ejecutados por los bolcheviques?’ No estaba preparado para responder a una pregunta así y respondí contándoles la verdad, esto es que yo vi prisioneros de guerra polacos antes de la guerra, caminando sobre las carreteras. Entonces el intérprete me sacó bruscamente de ahí y me condujo a mi casa.
Por favor, créanme cuando les digo siempre que tuve remordimientos de conciencia, porque sabía que realmente los oficiales polacos habían sido ejecutados por los alemanes en 1941. No tuve elección, puesto que estaba constantemente bajo la amenaza de que se repitiera mi arresto y la tortura.”
Mucha gente ha corroborado el testimonio de Kisselev, y un examen médico corroboró igualmente la veracidad de su historia de torturas por parte de los alemanes.
También se presionó a Ivanov, un empleado de la estación local de ferrocarriles de Gnezdovo para que diera un falso testimonio:
“El oficial preguntó si yo sabía que una gran parte de los oficiales polacos capturados había llegado en varios trenes a la estación de Gnezdovo durante la primavera de 1940. Luego me preguntó si sabía que durante la misma primavera de 1940, poco después de la llegada de los oficiales polacos, los bolcheviques los habían ejecutado a todos en el bosque de Katyn. Le dije que había oído hablar de ello, y que no podía ser de otra manera puesto que durante los años 1940-41 hasta la ocupación de Smolensk por los alemanes, me había encontrado a oficiales polacos que habían llegado durante la primavera de 1940 en la estación de Gnezdovo y que fueron empleados en la construcción de carreteras.
El oficial me dijo que si un oficial alemán decía que los polacos habían sido ejecutados por los bolcheviques, eso significaba que era un hecho. ‘Por lo tanto’, dijo el oficial, ‘no tiene nada que temer, y usted puede firmar con la conciencia tranquila un informe que dice que los oficiales polacos capturados fueron ejecutados por los bolcheviques y que usted fue testigo de ello’.
Le respondí que yo ya era un hombre muy viejo, que tenía 61 años, y que no quería cometer un pecado en la edad anciana. Solo podía testificar que los oficiales polacos capturados llegaron a la estación de Gnezdovo durante la primavera de 1940. El oficial alemán comenzó a persuadirme de que diera el testimonio exigido, prometiéndome de que si aceptaba me promocionaría de mi puesto de vigilante en el cruce de ferrocarriles al de jefe de la estación de Gnezdovo, que había ocupado durante el gobierno soviético, y también de que satisfaría todas mis necesidades materiales.
El intérprete subrayó que mi testimonio como antiguo oficial de ferrocarriles de la estación de Gnezdovo, la más cercana al bosque de Katyn, era extremadamente importante para el Estado Mayor alemán, y que no me iba a arrepentir si daba testimonio de ello. Comprendí que yo me encontraba en una situación extremadamente complicada, y que me esperaba un triste destino. Pese a todo, volví a negarme a dar un testimonio falso al oficial alemán. Empezó a gritarme, a amenazarme con golpearme y dispararme, y dije que no podía saber qué era lo mejor para mí. Sin embargo, me mantuve en pie. Entonces el intérprete redactó un breve informe de una página en alemán, y me dio una traducción de su contenido. El informe solamente hacia constar, tal como me lo dijo el intérprete, el hecho de la llegada de los prisioneros de guerra polacos a la estación de Gnezdovo. Cuando pedí que mi testimonio fuera registrado no solamente en alemán sino también en ruso, al final el oficial se enfureció, me golpeó con una porra y me sacó del local…”
Sawateyev fue otra persona que fue presionada por los alemanes para dar un falso testimonio. Declaró a la Comisión Soviética de Investigación:
“En el cuartel de la Gestapo testifiqué que durante la primavera de 1940 los prisioneros de guerra polacos llegaron a la estación de Gnezdovo en varios trenes y luego siguieron su camino subidos en camiones, pero no sabía hacia donde iban. También añadí que más tarde vi a esos polacos de forma repetida en la carretera de Moscú a Minsk, donde estaban trabajando en tareas de reparación en pequeños grupos. El oficial me dijo que estaban confundiendo las cosas, que no podía haberme encontrado a los polacos en la carretera, puesto que habían sido ejecutados por los bolcheviques, y me pidió que testificara sobre ello.
Me negué. Tras amenazarme y convencerme de mil maneras durante mucho tiempo, el oficial consultó algo en alemán con el intérprete, y entonces el intérprete escribió un breve informe y me lo dio para que lo firmara. Me explicó que era un registro de mi testimonio. Le pedí al intérprete que me dejara leerlo yo mismo, pero me interrumpió soltándome improperios, ordenándome que lo firmara inmediatamente y me largara. Dudé durante un minuto. El intérprete agarró una porra que colgaba de la pared e hizo ademán de golpearme. Acto seguido firmé el informe que me enseñaron. El intérprete me pidió que saliera y me fuera a casa, y que no hablara con nadie de este tema o entonces sería fusilado…”
Otros dieron un testimonio similar.
Se han proporcionado también pruebas de cómo los alemanes ‘trataron’ las fosas comunes para tratar de eliminar cualquier indicio de que la masacre no tuvo lugar durante el otoño de 1941 sino durante la primavera de 1940, poco después de que los polacos llegaran en primer lugar a la zona. Alexandra Mikhailovna había trabajado durante la ocupación alemana en la cocina de una unidad militar alemana. En marzo de 1943 encontró un prisionero de guerra ruso escondido en su cobertizo:
“De las conversaciones que mantuve con él supe que su nombre era Nikolai Yegorov, un nativo de Leningrado. Había estado en el campo de prisioneros alemán número 126 en la ciudad de Smolensk desde el final del año 1941. Al comienzo del mes de marzo de 1943, fue enviado con una columna de varios cientos de prisioneros de guerra desde el campo hacia el bosque de Katyn. Una vez ahí, todos fueron obligados, incluyendo a Yegorov, a desenterrar unas fosas que contenían los cadáveres de oficiales polacos con el uniforme puesto, a sacarlos fuera de las fosas y retirar de sus bolsillos documentos, cartas, fotografías y todo artículo que pudieran encontrar.
Los alemanes dieron la estricta orden de que nada podía quedar en los bolsillos de los cadáveres. Dos prisioneros de guerra fueron ejecutados porque tras haber registrado algunos cadáveres, un oficial alemán encontró algunos papeles en los mismos. Los artículos, documentos y cartas extraídas de las ropas de los cadáveres fueron examinados por los oficiales alemanes, quienes entonces obligaron a los prisioneros a recolocar de nuevo parte de los papeles en los bolsillos de los cadáveres, mientras que el resto fue arrojado a un montón de artículos y documentos que habían extraído, para ser luego quemado.
Aparte de esto, los alemanes hicieron que los prisioneros colocaran en los bolsillos de los oficiales polacos algunos papeles que habían tomado de las maletas o maletines (no recuerdo exactamente) que habían traído consigo. Todos los prisioneros de guerra vivieron en el bosque de Katyn bajo el cielo abierto en pésimas condiciones, y estaban siendo extremadamente vigilados. A principios del año 1943, todo el trabajo planificado por los alemanes parecía aparentemente estar completado, porque durante tres días ninguno de los prisioneros de guerra tuvo trabajo alguno que hacer…
De repente de noche todos fueron despertados sin excepción alguna y fueron llevados a algún lugar. Se había reforzado la guardia. Yegorov sintió que algo iba mal y comenzó a observar detenidamente todo lo que estaba ocurriendo. Caminaron durante tres o cuatro horas en dirección desconocida. Se detuvieron en el bosque cerca de un hoyo que había en un claro. Vio como separaban un grupo de prisioneros del resto, éstos fueron llevados hacia el hoyo y luego fusilados. Los prisioneros de guerra empezaron a inquietarse y a ponerse nerviosos haciendo ruido. No muy lejos de donde estaba Yegorov varios prisioneros de guerra atacaron a los guardias. Otros guardias vinieron corriendo hacia el lugar. Yegorov aprovechó la confusión reinante y se fue corriendo hacia la oscuridad del bosque, oyendo gritos y disparos.
Después de oír esta terrible historia, que se me quedó grabada en la mente para el resto de mi vida, empecé a sentir mucha pena por Yegorov, y le dije que viniera a mi habitación a calentarse y que se escondiera en mi casa hasta que hubiera recobrado su fuerza. Pero Yegorov rechazó mi proposición… Dijo que pasara lo que pasara iba a irse esta misma noche, para intentar atravesar la línea de frente del Ejército Rojo. Por la mañana, cuando vine para asegurarme de que Yegorov se había ido, todavía estaba en el cobertizo. Al parecer por la noche había intentado irse, pero tras solamente haber dado 50 pasos se sintió tan débil que se vio obligado a volver. Decidimos que se quedara en mi casa durante varios días más para recobrar su fuerza. Después de alimentar a Yegorov me fui al trabajo. Cuando volví a casa por la tarde mis vecinos Branova, Mariya Ivanovna, Kabanovskaya y Yekaterina Viktorovna me dijeron que al mediodía hubo un registro, por lo que el prisionero del Ejército Rojo había sido encontrado y se lo habían llevado.”
Posteriormente, un ingeniero mecánico llamado Sujachev, que había trabajado bajo la ocupación alemana como mecánico en el molino de la ciudad de Smolensk, corroboró esos hechos:
“Yo estaba trabajando en el molino durante la segunda quincena de marzo de 1943. Ahí hablé con un chófer alemán que hablaba un poco de ruso, y como transportaba harina al pueblo de Savenki para la tropas, y volvía a Smolensk el día siguiente, le pregunté si podía llevarme con él para que pudiera comprar mantequilla al pueblo. Mi idea era que viajar en un camión alemán me evitaría el ser detenido en el punto de control. El alemán aceptó a cambio de dinero.
El mismo día a las 10 de la noche yo y el conductor alemán nos dirigimos en el camión hacia la carretera que iba de Smolensk a Vitebsk. La noche era liviana, y solamente una ligera niebla reducía la visibilidad. Aproximadamente a unos 22 o 23 kilómetros de Smolensk, a la altura de un puente en ruinas sobre la carretera, hay una ruta con una pendiente bastante inclinada. Cuando estábamos empezando a bajar por ahí, de repente surgió un camión desde dentro de la niebla, dirigiéndose hacia nuestra posición. Bien porque nuestro frenos no funcionaban correctamente, o bien porque el conductor no tenía experiencia, no fuimos capaces de detener el camión, y como el paso era bastante estrecho, nos chocamos con el camión que venía hacia nosotros. El impacto no fue muy violento porque el conductor del otro camión viró bruscamente hacia un lado, motivo por el cual los camiones se chocaron y se deslizaron el uno contra el otro.
Sin embargo la rueda derecha del otro camión se metió en la zanja, y el camión se cayó por la ladera de la carretera. Nuestro camión se mantuvo en posición vertical. El conductor y yo salimos inmediatamente fuera de la cabina y corrimos hacia el camión que se había caído. Nos cruzamos con un fuerte hedor a carne putrefacta que salía del camión.
Según nos íbamos acercando, vi que el camión transportaba un cargamento cubierto con una lona y atado con cuerdas. Con el impacto, las cuerdas se habían roto, y parte del cargamento se había caído sobre la ladera. Era un horrible cargamento – cadáveres humanos vestidos con uniformes militares. Según recuerdo había unos seis o siete hombres cerca del camión, un conductor alemán, dos alemanes armados con metralletas – el resto eran prisioneros de guerra rusos, puesto que hablaban ruso y se vestían como tales.
Los alemanes comenzaron a insultar a mi conductor y luego varias veces intentaron poner el camión en pie. Unos dos minutos después otros dos camiones llegaron al lugar del accidente y se acercaron. Un grupo de alemanes y de prisioneros de guerra rusos, unos diez en total, salieron de esos camiones y vinieron hacia nosotros… Juntando esfuerzos comenzamos a enderezar el camión. Aprovechando un momento oportuno le pregunté a uno de los prisioneros de guerra rusos en voz baja: ‘¿Qué es esto?’ Él respondió, muy tranquilamente: ‘Ya llevamos varias noches transportando cadáveres al bosque de Katyn’.
Antes de que el camión que se había volcado se enderezara, un oficial alemán se acercó a mí y a mi conductor y nos ordenó que marcháramos inmediatamente. Como nuestro camión no había sufrido daños serios, el conductor cogió el volante y lo llevó hacia un lado, se metió en la carretera, y así nos fuimos. Mientras pasábamos al lado de los dos camiones cubiertos que habían llegado más tarde pude oler de nuevo el horrible hedor de los cadáveres.”
Hubo varias personas más que también aseguraron haber visto los camiones cargados con cadáveres.
Un tal Zhukov, un patólogo que visitó las fosas en abril de 1943 por invitación de los alemanes, también dio su testimonio:
“Las ropas de los cadáveres, en particular las casacas, las botas y los cinturones, se encontraban en buen estado de preservación. La parte metálicas de las ropas – las hebillas de los cinturones, los ganchos de los botones y los clavos de la suelas de los zapatos, etc. – no estaban muy oxidadas, y en algunos casos el metal todavía conservaba el brillo. Las secciones de la piel de los cadáveres que se podían ver – rostros, nucas, brazos – eran en general de un sucio color verde, y en algunos casos marrón, pero no había una desintegración total de los tejidos, ni putrefacción. En algunos casos se podían ver tendones cortados de un color blanquecino y partes de músculos.
Mientras estaba en las excavaciones había gente trabajando en clasificar y extraer cadáveres del fondo de una gran fosa. Para ellos usaron palas y otras herramientas, e incluso agarraban los cadáveres con las manos y se los llevaban de un lugar a otro cogiéndolos de los brazos, las piernas o la ropa. No vi un solo cadáver desmembrarse o caer al suelo.
Considerando todo ello, llegué a la conclusión de que los cadáveres no se habían mantenido bajo tierra durante tres años, tal como afirmaban los alemanes, sino mucho menos. Sabiendo que en las fosas comunes, y particularmente sin ataúdes, la putrefacción de los cadáveres progresa más rápidamente que en simples tumbas, concluí que las ejecuciones masivas de los polacos habían tenido lugar hacía aproximadamente año y medio, y que podían haber ocurrido durante el otoño de 1941 o la primavera de 1942. Como resultado de mi visita al lugar de las excavaciones me convencí firmemente de que los alemanes habían cometido un crimen monstruoso.”
Varias otras personas que visitaron las fosas en aquel momento dieron un testimonio parecido.
Además, unos patólogos que examinaron los cadáveres en 1943 llegaron a la conclusión de que no podría llevar muertos más de dos años. Por si fuera poco, se encontraron documentos en algunos de los cadáveres que obviamente se les escaparon a los alemanes cuando trataron de adulterar las pruebas. Entre aquellos se encontraban una letra con fecha de septiembre de 1940, una tarjeta postal con fecha del 12 de noviembre de 1940, una papeleta de empeño recibida el 14 de marzo de 1941 y otra recibida el 25 de marzo de 1941, unos recibos con fechas del 6 de abril de 1941, 5 de mayo de 1941, 15 de mayo de 1941 y una tarjeta postal en polaco sin enviar con fecha del 20 de junio de 1941. Aunque todas estas fechas sean anteriores a la retirada de los soviéticos, todas se posteriores al momento en que se produjeron los presuntos asesinatos por parte de las autoridades soviéticas durante la primavera de 1940, fecha de la supuesta masacre que dieron todos los que los alemanes fueron capaces de intimidar para que dieran un falso testimonio. Si, como dicen los propagandistas burgueses, esos documentos son falsos, habría sido de lo más fácil falsificar documentos que fueran posteriores a la retirada soviética, sin embargo esto no se hizo – y no se hizo porque los documentos encontrados eran indudablemente auténticos.
Bibliografía
Polonia durante la Segunda Guerra Mundial, Ernie Trory. Crabtree Press Limited, Hove, 1983.
Correspondencia entre el Presidente del Concejo de Ministros de la URSS y los Presidentes de los Estados Unidos y el Presidente de Gran Bretaña durante la Gran Guerra Patria de 1941-45. Ediciones Progreso, Moscú, 1957.
Los diarios de Goebbels. Traducido y editado por Louis P. Lochner. Hamish Hamilton, Londres 1948.
Informe a la Comisión Especial para establecer e investigar las circunstancias de las ejecuciones de oficiales polacos hechos prisioneros por los invasores fascistas alemanes en el bosque de Katyn. Publicado en ‘Noticias de Guerra Soviéticas’ en 1953.
Rusia en guerra 1941-45, Alexander Werth. Barrie and Rockliff, Londres, 1964.
La Segunda Guerra Mundial, Winston S. Churchill. Castell & Co, Londres 1950-54
Seis siglos de relaciones ruso-polacas, W.P. and Z. Coates, Lawrence and Wishart. Londres, 1948.
Declaraciones de Frantisek Gaek, profesor de medicina forense en la Universidad Karlova, Praga, sobre el llamado ‘Asunto Katyn’. Publicado en Pravda el 12 de marzo de 1952.
Ejemplares de Labour Monthly (1941-1945) y archivos de varios periódicos, desde el Daily Worker a The Times.
Escrito por la camarada Ella Rule del Partido Comunista de Gran Bretaña (M-L)
Publicado en inglés por Stalin Society
Traducido por y tomado de Unión Proletaria
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